¿Por qué no encuentro pareja?

Te has apuntado a una app de citas, a un gimnasio, a varios cursos de cocina pero nada, no encuentras un novio o novia con las que las cosas fluyan. ¿Por qué? Una experta nos ayudan a descubrir qué falla en tu búsqueda del amor.

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"¿Sabías que ésta es una de las cuestiones más buscadas en Google? Cada día, miles de personas se preguntan cuál es el motivo por el que nunca consiguen mantener una relación", nos dice Ainoa Espejo, coach y grafóloga personal y de relaciones de Aihop Coaching. Así que no eres la única que sufre por este motivo. Lo que sí resulta paradójico es que hoy en día, que resulta tan fácil comunicarnos e incluso conocer a gente de todo el mundo, siga habiendo tanta gente frustrada por no encontrar a su media naranja. "Parece que nos estamos acostumbrando a hablar con un teclado-pantalla. Y cuando tenemos al lado a un ser humano, afloran nuestras inseguridades y miedos. ¡Como si detrás de esa pantalla no hubiera alguien de piel y hueso!", dice Espejo.

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De hecho, según esta experta, "cada vez perdemos más habilidades comunicativas, y eso nos puede traer graves consecuencias". "El no transmitir convenientemente lo que pensamos o sentimos (ni escuchar lo de los demás) es una de las mayores causas que se esconden detrás de esta "incapacidad" para encontrar pareja", apunta.

Pero el móvil o las redes sociales no son los culpables de todo, "hay más causas y dependen de cada caso personal", dice Espejo. Como nos revela esta coach, las personas que no consiguen encontrar pareja tienen algunas características comunes. ¿Intrigada? ¿Asustada por si las cumples? El primer paso para cambiar tu situación sentimental está identificar qué puede estar fallando en ti misma. Te ayudamos a descubrirlo con la ayuda de esta experta.

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Las posibles causas

Estas son, como nos cuenta Espejo, las características generales de quienes no encuentran pareja:

- Tener expectativas demasiado altas y ser demasiado exigente. Si pones excesivos requisitos y buscas a alguien muy idealizado, probablemente nunca encuentres a nadie "lo suficientemente bueno" para ti. En el fondo, es un buen filtro para alejar a las personas y no tener que exponerte a intimar con nadie y a que afloren tus propias carencias. El imperfecto siempre será el otro.

- Ser intolerante e inflexible. Cuando no aceptamos a los demás tal como son (con sus defectos y virtudes) o esperamos que hagan todo como nosotros queremos, es muy probable que nos cueste convivir, compartir momentos con los demás. Intimar con personas impositivas y rígidas no es agradable, ya que parece que lo único válido es su criterio y provocan fuertes tensiones.

- Baja autoestima. Si no te sientes merecedora del amor ajeno, es fácil que lo rechaces inconscientemente cuando se te acerque. ¿Cómo voy a aceptar el amor de los demás si yo misma soy incapaz de quererme y de tratarme bien?

- Timidez, excesiva introversión. Vives con pánico de lo que dirán y pensarán los demás. No soportas que te critiquen o rechacen. Tus fuertes inseguridades logran que te alejes para evitar enfrentarte a lo que tan nerviosa te pone. Y al final te proteges tanto que te haces daño tú sola porque nadie puede traspasar esa barrera de acero que tú misma has puesto. Y, sin embargo, estás deseando que alguien lo haga.

- Fuerte auto-exigencia y perfeccionismo. Tiene mucho que ver con el primer punto. Si eres "Doña Perfecta" y no te pasas ni un error, lo mismo vas a hacer con los demás. Estarás siempre tensa por dentro y eso hará que saltes a la mínima. Deseas alcanzar un ideal de perfección que no existe, injusto y que te hace daño.

- Tener "ideales Disney". Es otro punto relacionado con el primero. Si en tu cabeza todo tiene que ser "románticamente perfecto" y no aceptas nada que no sea como en las pelis de Hollywood, estarás rechazando muchas oportunidades.

- Etiquetas internas. Revisa qué cosas te estás diciendo: "No valgo para tener pareja", "soy insoportable", "no tengo suerte en el amor", "soy un desastre"… Estos mensajes que te repites inconscientemente te condenan, te sabotean y te arrebatan la posibilidad de esforzarte por cambiar, porque "yo es que soy así…"

Miedos e inseguridades personales

Aparte de las características que suelen compartir las personas que no encuentran pareja, Espejo nos señala otras de tipo personal que tal vez pueden afectarte:

- Miedo al compromiso, a perder libertad, independencia y autonomía.

- Miedo a profundizar en las relaciones e incluso ¡miedo al sexo! Aunque suene paradójico, a veces huimos de lo que deseamos.

- Miedo al fracaso, a que salga mal la relación, a cometer errores, a no ser lo suficientemente buena en pareja y/o en el sexo.

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- Miedo a las críticas, a sentirte rechazada, juzgada, vulnerable, expuesta. Miedo a no ser aceptada, querida o deseada.

- Miedo a la cercanía personal, a la intimidad emocional, a conectar realmente con otra persona.

- Miedo a sufrir. Y/o a repetir experiencias dolorosas del pasado.

- Miedo a crecer, a madurar, a "tener que pasar por el aro" de lo que la sociedad se supone que espera de nosotras.

- Miedo a lo desconocido, al descontrol, a salir de tu zona de confort.

- Desconfianza extrema de los demás. Etiquetarles rápidamente y pensar que siempre van a ser malos contigo o "te la van a jugar".

Competencias interpersonales:

La experta en relaciones personales nos habla de una tercera categoría de factores que pueden estar interponiéndose en tu búsqueda de pareja:

- Falta de gestión e inteligencia emocional. Si no eres capaz de comprender y controlar tus emociones, quizá seas algo imprevisible y resulte difícil relacionarse contigo de forma pacífica.

- Falta de habilidades sociales, en especial de empatía. ¿Esperas que siempre te comprendan y se pongan en tu lugar pero rara vez lo haces tú con los demás? ¿Dices las cosas tal como las sientes o piensas, sin filtro, sin cuidar tus formas ni importarte cómo afectarán a los otros?

- Dificultades para integrarse y relacionarse convenientemente en sociedad.

- Falta de tolerancia ante la frustración. ¿No soportas que las cosas no salgan como tú quieres, que la gente no actúe como tú esperas, que haya imprevistos o no lo puedas tener todo bajo control?

- Malas habilidades comunicativas.

- Instrumentalización del amor. No percibes al otro como alguien con quien compartir o disfrutar, sino como un instrumento para satisfacer tus deseos personales (lo que implica desconexión del otro, egoísmo y egocentrismo). Incluso puedes llegar a verle como un estorbo, algo que roba tu tiempo, tu energía o incluso tu dinero (sin darte cuenta de lo que obtienes por parte de la otra persona a cambio).

- Creencias erróneas respecto al amor. ¿Crees que estar enamorada, ser afectuosa, cariñosa o romántica, significa ser alguien débil y absurdo?

Como dice Espejo, "todos estos factores (y seguro que muchos más) pueden ser los que se escondan tras la 'mala suerte' en el amor. ¿Cumples muchos de ellos? Tranquila, como dice la experta, se trata de "tu mundo interior", no de circunstancias externas, y está en tu mano cambiarlo. "Si te has visto reflejada y deseas liberarte de esta 'maldición' (que seguramente se extienda también a otros ámbitos de tu vida) no lo dudes y ponte en contacto con un profesional especializado en Relaciones y Autoestima para que te ayude cuanto antes.

De: ElleES
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