María San Gil: las mil batallas de una mujer valiente

Un relato en primera persona de una vida marcada por el terrorismo, fricciones políticas y un cáncer de mama.

Los más de 15 años dedicados a la política han sido para María San Gil una continua batalla contra el miedo y la comodidad. Ahora, tras dejar la política activa en 2008, publica En la mitad de mi vida, una mezcla de autobiografía y pensamientos íntimos que engancha por su estilo directo. Entre sus páginas encontramos un repaso a su actividad política en el País Vasco, el asesinato mientras cenaban juntos de su compañero y amigo Gregorio Ordoñez o el enfrentamiento y ruptura con su jefe de filas Mariano Rajoy. “Estoy convencida de que si hubiera nacido y vivido en cualquier otra ciudad española, fuera del País Vasco, es casi seguro que no me hubiera dedicado a la política” afirma.  
De todos sus cargos confiesa que fue siendo concejal cuando más disfrutó de la vida pública: “Creo que es el puesto más puro, más auténtico, en el que verdaderamente el político está en contacto con el ciudadano. El trabajo de concejal es inmediato, muy directo. Las decisiones que se toman son tangibles y los ciudadanos las disfrutan o las padecen directamente”.
Obligada a moverse siempre con guardaespaldas (esos “amigos de mamá”, como les explicaba a sus hijos la presencia de los escoltas), María sabe que para quienes no han vivido esta experiencia será muy difícil de entender, pero “nadie se hace una idea de las ganas que tengo de bajar la basura a la acera de mi casa.” Ella nunca se rinde y, fortalecida tras superar un cáncer del que aprendió “lo que me importaba en la vida y cómo quería disfrutarla”, sigue luchando.

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