​"Hablemos de mujeres": el editorial de Ana Rosa Quintana

Profesional, esposa, madre, amante, confidente... ¿Cuántas mujeres hay en cada una de nosotras? ¿Nos estamos olvidando de nuestra propia esencia? Ana Rosa Quintana reflexiona sobre ello en el editorial de este mes de octubre.​

Lo más popular

¿Cuántas mujeres hay en cada una de nosotras? La profesional, la madre, la esposa, la enfermera, la confidente, la amante... y todas en una. Llegan a todas partes con distinto rostro, con un tono adecuado a cada momento, y muchas olvidándose de su esencia, de quiénes son de verdad, de sus deseos más íntimos y de sus sueños.

Cuántas renuncias por nuestros hijos, por atender a los padres, por apoyar a la pareja. Pero son renuncias elegidas o... ¿será que aún no hemos aprendido a decir no? Y somos las afortunadas, con capacidad de elegir, de estudiar, de decidir lo que queremos ser, a punto de romper el techo de cristal.

"Creíamos que la liberación femenina 
iba a ser una ola imparable que 
llegaría a cada rincón del globo, y nos encontramos con una realidad muy diferente: un planeta más dividido que nunca"

Publicidad

Más de la mitad de las mujeres del mundo no tienen nada de eso, no son nada, no se quejan de nada, porque no les está permitido. Creíamos que la liberación femenina iba a ser una ola imparable que llegaría a cada rincón del globo, y nos encontramos con una realidad muy diferente: un planeta más dividido que nunca entre un mundo libre y desarrollado –con todos sus defectos– y la guerra que nos han declarado aquellos que aún viven en la Edad Media.

Lo más popular

En nada estaremos en 2018, y celebraremos la suerte que tenemos las mujeres occidentales, lo que hemos logrado con nuestra lucha por tener primero alma, luego derecho al voto y por fin igualdad de oportunidades. En Occidente, aún queda mucho camino por recorrer hasta llegar a la auténtica igualdad y conseguir ganar la batalla de los malos tratos, pero ahora es el momento de la solidaridad con las que nunca la tuvieron y con las que la han perdido.

No podemos quedarnos con los brazos cruzados: debemos hacer algo, presionar a nuestros gobiernos y poner el foco en las mujeres secuestradas, violadas, encerradas en su burka, cosificadas, sin derecho a nada. No podemos olvidar a las mujeres que no solo no avanzan en libertades, sino que las pierden cada día.

Feliz otoño.

Ana Rosa

More from Ar Revista: