Y tú, ¿por qué no tienes pareja?

No, no hace falta que contestes. Tampoco vas a encontrar la respuesta en este reportaje. Ha llegado el momento de dejar de dar explicaciones a lo que solo es una pregunta impertinente. Toma nota: ser single es un nuevo estatus del que, incluso, presumir.

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Hace un par de años M. se separó del padre de sus hijos. Ahora viven con ella. Hace un par de meses I. terminó con lo más parecido que ha tenido a una pareja estable en la última década, un viudo con dos hijas que desapareció como por arte de magia. Ella no tiene descendencia. Hace tiempo que las dos amigas superaron los 40 años, ambas trabajan en la profesión que eligieron y pueden presumir de vida social. Sin embargo, con frecuencia se enfrentan al mismo tipo de comentarios: "Tranquila, encontrarás a tu media naranja cuando menos lo esperes". "Con lo maja que eres no me creo que no tengas novio...". "¿No echas de menos compartir tu vida con alguien?"... Su 'delito': formar parte de ese grupo cada vez más numeroso que desafía una ley no escrita: tener más de 40 años y no tener pareja estable... Si a esto le sumamos que nos encontramos en pleno mes del amor, con corazones, canciones y películas edulcoradas inundando nuestro espacio vital como si no hubiera un mañana, las alarmas se disparan.

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¿Está la monogamia sobrevalorada?

A pesar de todo, en pleno siglo XXI ser soltera ya no es una maldición sino, 'simplemente', un estado civil. Una situación cada vez menos demonizada y cada vez más frecuente, por cierto. Así lo aseguran todas las encuestas. El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirma que el número de hogares unipersonales en nuestro país es del 25%, uno de cada cuatro. Según la Encuesta de Población Activa, han aumentado un 54% las personas que han roto con su pareja, hasta superar los dos millones. De hecho, es muy habitual oír hablar de las bondades de la vida single: no dar explicaciones a nadie, ser dueño de tu propia vida, ese mundo casi ilimitado de potenciales ligues en tu smartphone (léase Tinder, Meetic...). El lenguaje es el mejor termómetro de este cambio social: ya no hay 'solteronas'. Ahora se habla de 'singles'.

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Al mismo tiempo, sin embargo, en la televisión proliferan espacios como Singles, First Dates, Casados a primera vista... cuyo leit motiv es encontrar pareja. ¿En qué quedamos? "Lo más relevante de esos programas es la idea que prevalece en la sociedad de que una estructura de vida en torno a la pareja sigue siendo la preferencia de la inmensa mayoría. Puede que estemos asistiendo al inicio de un cambio social, pero nuestra sociedad tiende a la vida en pareja", comenta la psicóloga Ana Villarrubia. De hecho, hay expresiones que no han desaparecido del imaginario popular: "Quedarse para vestir santos", "se te va a pasar el arroz"... Y es que parece que la presión por encontrar pareja ha quedado marcada a fuego en nuestro ADN. ¿Llegar a cierta edad y seguir sola sigue siendo un estigma social? "Aún tiene estigma, aunque menos, porque el modelo de pareja o de familia hace aguas. En la actualidad se separan el 50 % de los matrimonios antes de los diez años. Y dentro de quince años será el 75 %. Entonces, no habrá ningún estigma", preconiza el escritor y psicólogo Rafael Santandreu.

Una nueva fuerza social

Volviendo al presente, Ana Villarrubia nos habla de su experiencia en la consulta: "Las mujeres aún se enfrentan a mensajes peyorativos y han de combatir etiquetas despreciativas que se les colocan cuando, pasada cierta edad, no han construido esa familia a la que se supone que aún deben aspirar. Cuando el hombre sigue soltero pasados los 30 o los 35 se le presume una decisión personal, mientras que cuando una mujer sigue soltera se le presupone fracaso, falta de valía, de habilidades...".

Y es que a fecha de hoy, la balanza no se equilibra igual para hombres y mujeres: "Recordemos que hay solteros de oro y solteronas o fracasadas en el amor. En ellos no hay estigma", subraya la escritora Sol Aguirre, autora de uno de los blogs más descaradamente divertidos de la red, Lasclavesdesol.com, donde cuenta con grandes dosis de humor e ironía sus aventuras como madre soltera de dos hijos: "Hemos de luchar aún contra una ristra de ideales machistas generalizados que nos dicen que una mujer vale menos si no ha alcanzado ciertos hitos: tener un hombre al lado, formar una familia...", concluye Ana Villarrubia.

Por fortuna, cada vez son más las voces que se replantean estas premisas. ¿Qué pasaría si permanecer soltera no fuera un fracaso... sino la evolución natural de la lucha por la independencia de la mujer? Ese es el planteamiento de Solterona, de Kate Bolick, un ensayo que arremete contra los mitos del matrimonio. Otro manual que se ha convertido en un clásico sobre esta revolución social de mujeres que no dependen de los hombres es All the singles ladies, de Rebecca Traister. Para esta periodista de The New York Times, de hecho, las singles son hoy día la fuerza política más importante de América.

Somos naranjas enteras

Pero ¿qué ocurre cuando somos nuestras peores enemigas? Podemos tener independencia económica, carrera profesional, hijos (o no)... pero en ocasiones llegamos a convertirnos en nuestras más feroces críticas por no haberlo conseguido todo. Y cuando hablamos de 'todo', nos referimos al pack completo de felicidad que nos venden en los anuncios y las películas. ¿Cómo cambiamos el chip?: "Les pasa a hombres y a mujeres. La clave, supongo, está en el autoconvencimiento y en tener una vida plena, independientemente de si tienes pareja o no. Somos naranjas enteras, aunque a algunos les hayan contado que no", explica Sol Aguirre: "Como decía Gandhi: 'Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo'. El famoso 'a palabras necias, oídos sordos' debería interiorizarse absolutamente. Huyamos de los estereotipos, planteémonos qué es lo que nos hace feliz, deshagámonos de esas creencias tan dañinas y solo entonces dejaremos y dejarán de juzgarnos por vivir como queramos. O al menos no nos importará que lo hagan", concluye la escritora.

Ana Villarrubia coincide con ella: "Lo que hace falta es empoderar a la mujer, ayudarla a reconstruir su autoestima, derribar ideas irracionales acerca de sí mismas y del mundo, acerca de su valía, de su capacidad para ser independientes, para gestionar su vida...". Para Rafael Santandreu, la clave es "darse cuenta de que no se necesita pareja para ser megaultrafeliz. Es una mentira que nos han vendido. Si quieres tener pareja, por favor, que sea superguay y que te lo pases en grande. Por el contrario, ¡pies para qué os quiero!, aprovecha tu vida, haz cosas positivas por ti y por los demás, ten gran sexo, cuida a tu familia y tus maravillosos amigos, aprende, disfruta del arte y de la naturaleza... y sé megaultrafeliz".

Y la próxima vez que alguien se enfrente a la sempiterna pregunta que da título a este artículo, puede utilizar la genial respuesta que la ilustradora Flavita Banana usa en una de sus viñetas: "Y tú, ¿por qué no tienes pareja? Porque puedo".

SINGLE SÍ, SOLA NO

Si no tienes planes es porque quieres.

Amigosmadrid.com Presentes en muchas ciudades (amigosbarcelona.com, amigoszaragoza.com..). Cualquier plan es posible, con y sin niños. Totalmente gratuito, todo se organiza a través de grupos de Whatsapp.

Viajarsolo.com Especialistas en viajes para singles. Sus clientes son "mujeres en un 60-70 %. Antes el perfil estaba entre 30-55 años. Ahora cada vez tenemos más clientes de más de 60".

Yporquenosolo.com Según Santiago Rey, fundador y presidente de este portal de viajes para grupos reducidos, el 65 % de las viajeras son mujeres entre 35 y 55 años.

Puzzleviajes.com Agencia de viajes para familias monoparentales.

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