Viajar en primavera: así es la Lisboa más cool

Con una vibrante escena cultural, un panorama gastro que se supera cada día y un estilo de vida slow, ha enamorado a un buen número de celebrities. La nueva Lisboa derrocha magia.

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Modernizarse pero sin perder su esencia. Parece fácil pero no lo es, y Lisboa lo ha sabido hacer. La ciudad que tanto debe al Tajo, al fado, a Pessoa, a los tranvías y a las empinadas callejuelas, es también una capital con la piel renovada. Y el nuevo destino fetiche de las estrellas de Hollywood. Pero ¿por qué todos han puesto sus ojos en ella? El actor John Malkovich fue uno de los primeros en llegar, y no solo se compró casa: también abrió el restaurante Bica do Sapato, un moderno local con vistas al río, barra de sushi y sala de exposiciones. La actriz italiana Mónica Bellucci se enamoró de Alfama y se ha establecido allí, donde es vecina de su amigo Christian Louboutin, diseñador de zapatos, y del también actor Michael Fassbender.

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Un hotel para madonna

Madonna, una de las últimas celebrities en llegar a Lisboa.
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Si hay una estrella que ha revolucionado la ciudad, esa es Madonna. Ha comprado la Quinta del Reloj en Sintra, a solo media hora de Lisboa, y mientras la remodela se está alojando en un hotel-palacio que ha cerrado solo para ella, lleva a sus hijos al Liceo Francés y adora perderse por los alrededores del castillo de San Jorge. Todos parecen estar de acuerdo: Lisboa es una ciudad acogedora, su gente derrocha amabilidad, su gastronomía es deliciosa y aquí encuentran esa tranquilidad que tanto ansían. Bajo esa luz atlántica que la hace diferente, aún se pueden descubrir barrios poco frecuentados por los turistas como Marvila, a orillas del río, donde las galerías de arte, las microcervecerías y los cafés se han adueñado de los viejos almacenes que llenan sus calles.

Una vieja fábrica acoge la LX Factory, un espacio creativo con restaurantes, librerías, tiendas...

En uno de ellos está la galería Francisco Fino, que lleva el nombre de su dueño, un joven treintañero de barba poblada que vende arte contemporáneo en vaqueros y zapatillas. Su espacio, junto a la galería Baginski y la galería Murias Centeno, ha revitalizado Marvila. A solo unos pasos está la fábrica de cerveza Dois Corvos, que ha fidelizado a su clientela con sus cervezas de autor, y el Café com Calma, cuyo nombre ya es toda una declaración de intenciones. Aquí hay café de verdad, deliciosa repostería y buen ambiente, así que resulta difícil no alargar la estancia.

Siempre mirando al tajo

El río más largo de la Península Ibérica es el eje vertebrador de la nueva Lisboa. En sus márgenes se han rehabilitado los antiguos muelles, donde se dan cita restaurantes y locales de moda, y se han creado nuevas zonas de paseo en las que los lisboetas dejan atrás sus preocupaciones disfrutando de la vida al aire libre, bien sea montando en bici, practicando running o pescando.

El MAAT a orillas del Tajo

¿El lugar para disfrutar de las mejores vistas? Desde el pasado mes de octubre la respuesta es Pilar 7, una experiencia inmersiva no apta para quienes tienen vértigo, que permite observar el río a vista de pájaro desde un balcón situado sobre una plataforma de cristal transparente en el puente 25 de Abril. Además, cuenta con un centro de interpretación que permite descubrir la historia de esta obra de ingeniería que unió las dos orillas de Lisboa. Siguiendo el margen del Tajo en dirección sur está otra de las novedades de la ciudad: el MAAT, que se encuentra junto a la vieja central eléctrica de la ciudad. Su forma de caparazón, realizado con azulejos de blanco pulido, es un magnífico mirador que va cambiando de color gracias al sol. En su interior se dan cita las últimas tendencias artísticas.

La mejor tarta de chocolate

En el barrio de Alcántara, donde a mediados del siglo XIX se encontraba uno de los complejos industriales más importantes, se alza LX Factory, una fábrica de experiencias dedicada al arte, la moda, la arquitectura... En sus 200 locales hay restaurantes como Cantina, el antiguo comedor de los trabajadores donde ahora se pueden probar carnes y pescados hechos en horno de carbón; cafeterías como Landeau Chocolate, que ofrece la mejor tarta de chocolate de la ciudad; tiendas como Wish, una concept store de ensueño con cafetería donde Margarita ha ido reuniendo todos las cosas bonitas que ha descubierto en sus viajes alrededor del mundo, y una librería mágica: Ler Devagar. Su escultura de una mujer montando en bici y sobrevolando las dos plantas repletas de miles de volúmenes ya es un icono.

El Palacio Chiado se ha convertido en uno de los espacios gastronómicos de moda.

En la cocina, Lisboa también vive una revolución tranquila gracias a una nueva generación de chefs que han dado un paso al frente y han traído aires de modernidad sin renunciar a la tradición y las materias primas autóctonas. El más conocido es José Avillez, con su restaurante con estrella Michelin Belcanto y su taberna Cantinho do Avillez, donde se pueden probar unas empanadillas alentejanas de perdiz sublimes. Pero hay otros nombres propios como el de Henrique Sá Pessoa, que está al frente de Alma, y el de João Rodrigues, que desde Feitoria rinde homenaje a la naturaleza y los productos del mar. También la gastronomía se ha apropiado de espacios singulares como el Palacio Chiado, un suntuoso edificio en el que conviven seis restaurantes cuyas propuestas se pueden probar sin moverse de una misma mesa, y se ha abierto a la fusión de sabores como la que practican en el restaurante Zambeze, un local decorado con piezas de Bordallo Pinheiro donde la cocina de Beira y Mozambique se dan la mano. Y por supuesto no hay que perderse las muchas pastelerías que siempre están dispuestas a endulzarnos el día. Porque si algo tiene Lisboa es que siempre deja buen sabor de boca.

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