Marian Keyes: "Espiar a los vecinos es divertidísimo"

La exitosa escritora irlandesa nos sumerge con su nuevo libro en las vidas privadas de los habitantes de un curioso edificio

Como si fuera James Stewart en La ventana indiscreta. Así se ha sentido Marian Keyes al escribir La estrella más brillante (Ed. Plaza y Janés, 20 €) , en la que narra, con el peculiar y dinámico estilo al que nos tiene acostumbrados, las alegrías y las penas de los inquilinos del número 66 de la calle Star. Este curioso bloque de apartamentos de Dublín está habitado por una galería de personajes que luchan por ser felices a pesar de todo: una exitosa jefa de relaciones públicas que, a sus 40 años, aún no ha encontrado al hombre adecuado; una taxista que comparte piso con dos polacos musculosos; un jardinero que prefiere la compañía de sus plantas a la de las personas; una pareja de recién casados que derrocha amor...
“Esta novela ha sacado a la cotilla que llevo dentro” –confiesa con franqueza–; “me encanta serlo. Reconozco que no puedo evitar escuchar las conversaciones ajenas e imaginar cómo será la vida de la gente. En el fondo, espiar a los vecinos es divertidísimo”.Desternillante, corrosiva, ágil y comprometida; todas estas facetas desarrolla la autora de Un tipo encantador y Sushi para principiantes en la que ha definido como “mi novela más optimista”. Y es que, a pesar de ser considerada una de las reinas del chick-lit (literatura para mujeres), sus historias, aparentemente frívolas y ligeras, también tratan temas sociales como la violencia doméstica o los abusos sexuales. Un trasfondo dramático que no asusta a Keyes que, a sus 46 años, arrastra desde adolescente problemas con el alcohol y la depresión crónica. Temas que proyecta en sus libros, consciente de que “si con ellos puedo ayudar a alguien, me doy por satisfecha. Lo importante es asumir que el dolor es inevitable, sin embargo, sufrir es opcional”.

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