La cocina coqueta

A Ramón Freixa la vocación le viene de familia. Su padre tenía un restaurante con una estrella Michelin y sus abuelos eran panaderos.

A Ramón Freixa la vocación le viene de familia: su padre tenía un restaurante con una estrella Michelin y sus abuelos eran panaderos. Este chef barcelonés se crió entre fogones y desde niño lo tenía claro: "Quería ser cocinero porque me apasiona y, sobre todo, para hacer feliz a la gente”, explica Freixa. Técnica, producto y sentimiento son los tres pilares sobre los que se fundamenta la cocina de este catalán con restaurantes en Barcelona, Melbourne (Australia) y, muy recientemente, el Ramón Freixa Madrid, que en 2009 ha ganado una estrella Michelin. También tiene su propia empresa de catering, Coure, que realiza eventos en todo el mundo: Pekín, Nueva York, Dubai..., siempre con la misma filosofía: “La cocina ha de ser coqueta, con guiños para emocionar, para transportarnos”. Y puedo decir que sí. Tan sólo con probar sus snacks ya nos seduce: gominola de vermut con reducción de coca-cola, o la mini hamburguesa de pato con helado de mostaza verde. www.ramonfreixamadrid.com

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