Dennis Hopper

Una exposición muestra en Málaga la faceta de Dennis Hopper como fotógrafo. Toda una revelación.

Su fama de rebelde le acompañó siempre y su filme de culto, Easy Rider (1969), le catapultó a la fama. Pero Dennis Hopper fue mucho más de lo que conocemos. Director, actor y coleccionista de arte, el polifacético artista tenía otra gran pasión: la fotografía. Sets de rodaje, viajes por carretera, ídolos de cine... Las artes fueron siempre el objetivo preferido de su cámara.

Su amistad con muchos actores nos ha dejado imágenes memorables como la de Paul Newman en el jardín de su casa mientras vigilaba a sus hijos en la piscina, y su agitada vida social es la responsable de instantáneas como la de Andy Warhol durante su primer espectáculo en la costa oeste de Estados Unidos, o la de Ike y Tina Turner cuando aún eran pareja.

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Dicen que siempre llevaba una cámara, y quizás por eso pudo reflejar el revolucionario entorno social y cultural que, durante los sesenta, marcó la transformación de un país que iniciaba la lucha por los derechos civiles.

Un cambio del que ahora puedes disfrutar en la exposición En el camino con sus magníficas tomas en blanco y negro.  Años después, el propio Hopper reconoció: “Estas fotografías son las que realmente me mantuvieron activo creativamente en muchos sentidos”. Ideal para mitómanas y amantes del cine.

Del 29 de abril al 29 de septiembre en el Museo Picasso Málaga.