Clara Sánchez: El cielo ha vuelto

‘El cielo ha vuelto’, de Clara Sánchez, nació ojeando las páginas de una revista de moda en una peluquería.

Tenía el Alfaguara y el Nadal, pero aún no había conquistado el premio Planeta, algo que la escritora Clara Sánchez ha conseguido con su nueva novela, El cielo ha vuelto (Ed. Planeta, 21 €), llamada a convertirse en uno de los libros de moda de la temporada. ¿Quieres conocer sus claves?

La inspiración
Cuenta la autora que la idea le vino a la cabeza  al ver la foto de una modelo, del estilo de Kate Moss, mientras ojeaba una revista de moda, “creo que en una peluquería”. En esa imagen lánguida le pareció intuir una mirada de espanto, y ahí comenzó a fraguarse la historia de una joven “que lo tiene todo, pero en la que se instala la desconfianza, la duda”.

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El argumento
Patricia es una joven modelo de pasarela cuya vida parece marcada por el éxito hasta que en un vuelo conoce a Viviana, una mujer que le advierte de que alguien de su entorno desea su muerte. Patricia se olvida de ese consejo, que no parece tener fundamento alguno, y sigue adelante con su vida, hasta que una serie de fortuitos accidentes la llevan a buscar desesperadamente a Viviana para encontrar una explicación a todo lo que está sucediendo a su alrededor.

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La opinión del jurado
El escritor Juan Eslava Galán, uno de los miembros del jurado, ha dicho de El cielo ha vuelto: “La novela posee intriga, misterio, complejidad de sentimientos, erotismo...”. Con estos ingredientes y la trayectoria de Clara Sánchez, todo apunta a que se convertirá en un bestseller.

Por qué te va a gustar
Clara es una autora que siempre escribe con el corazón y una experta en dotar de una profunda carga psicológica y emotiva a sus personajes. Y Patricia, además, es “seguramente el personaje más humano que haya salido de mí”. Conectar con la trama resulta muy sencillo, porque todos en un momento dado nos hemos dejado llevar por la sospecha. Resulta de lo más interesante su reflexión sobre si la desconfianza nos conduce a ser crueles o nos aporta lucidez y el retrato de los vampiros capaces de dominarnos a través de la necesidad que tenemos de ser amados.