Piper Kerman: 'Estuve un año en una prisión federal'

Piper Kerman narra en primera persona ‘Orange Is the New Black’, el libro donde cuenta su experiencia en prisión y que ha inspirado la serie de moda en televisión.

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Nueva York, año 1998. Unos funcionarios de aduanas se personan en casa de una productora treintañera de clase acomodada, culta y amiga de la élite literaria neoyorquina, para notificarle que ha sido acusada de tráfico de drogas y blanqueo de dinero. “De repente, las venas de mis sienes empezaron a latir. Había dejado atrás mi pasado, lo había mantenido en secreto a todo el mundo, incluso a Larry [su prometido] y ahora todo había terminado”, cuenta Piper Kerman. Fue así como comenzó una pesadilla que la sumió en un largo proceso judicial tras el que fue encerrada en una prisión federal de mujeres, donde pasaría un año. Todo por un delito cometido cuando tenía 23 años y estaba enamorada de Nora, una exnovia que la metió en aquellos sucios negocios y que después la denunció: “Yo no imaginé jamás que ella me entregaría para intentar salvar su propia piel”, cuenta la escritora en Orange Is the New Black (Ed. Ariel, 17 €), la crónica de esa parte de su vida que ahora se publica en España.

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La idea de dar a conocer su historia partió de su compañera de celda, quien todavía en prisión le dijo: “Ve a tu casa y escribe un libro sobre esto”. Fue así como aquel relato autobiográfico se publicó en Estados Unidos, donde ya ha vendido más de medio millón de ejemplares y se ha situado en el número uno de los bestsellers de The New York Times y Amazon. Tras el éxito, la crónica de Kerman fue llevada a la televisión (con el mismo título de la novela), donde se ha convertido en la serie de moda del momento. Y no es de extrañar: además de ser muy humana, sorprende por un exquisito elenco de brillantes personajes femeninos. De hecho, la actriz Taylor Schilling, que encarna a Kerman en la ficción, ha sido una de las cinco nominadas al Globo de Oro 2013 a la Mejor Actriz de Drama.

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Más allá del morbo de que la historia sea real y le pase todo a la típica ‘buena chica’, el libro de Kerman tiene los ingredientes para engancharnos: es un testimonio emocionante, divertido a la par que terrible y con el que la escritora refleja “lo que sucede de verdad estando ahí, en prisión”. Toda una lección de superación inolvidable que es mejor conocer de su puño y letra para entender cómo aquel año influyó en su vida: ahora Kerman trabaja como consultora de Comunicación dedicada a asesorar a ONG y fundaciones filantrópicas que apoyan a mujeres reclusas. Porque tras las rejas no solo aprendió a enfrentarse a una dura realidad, sino a conocer la historia que se esconde tras cada una de las mujeres encerradas. Un relato enternecedor que refleja una verdadera batalla por conquistar la dignidad y la libertad.