Kristin Scott Thomas

La británica Kristin Scott Thomas, que este mes protagoniza ‘Suite francesa’, se queja de la falta de papeles que hay para las mayores de cincuenta.

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Kristin Scott Thomas ha anunciado su retiro en varias ocasiones porque está “cansada” de que siempre la llamen para interpretar los mismos personajes y así dar caché a ciertas producciones. Y eso a pesar de que ella misma ha calificado de “desastre” la falta de papeles para las actrices mayores de cincuenta años. Y es que con su talento uno no se puede conformar con cualquier papel.
Afortunadamente, sigue habiendo personajes muy golosos de interpretar, como es el caso del que encarna en Suite francesa. Basada en la excelente novela de Irène Némirovsky, Kristin Scott Thomas se convierte en la controladora y asfixiante suegra de la protagonista, Lucile Agellier (Michelle Williams). El filme cuenta la situación que muchas familias vivieron durante la ocupación alemana de Francia al ser obligadas a convivir con sus enemigos en el mismo pueblo e, incluso, bajo el mismo techo. Scott, una orgullosa francesa que se rebela contra esta situación, nos trae a la memoria una actuación tan memorable como la de Gosford Park.
Tras este estreno, la actriz seguirá sin poder abandonar el mundo de la interpretación, puesto que ha de asumir la importantísima labor de suceder a Helen Mirren en The Audience, la famosa obra de teatro sobre la reina Isabel II: “Todo un reto”, como le dijo la propia soberana durante la ceremonia en la que Kristin fue nombrada dama del Imperio británico. Seguro que una vez más demuestra cuánto se equivocaron quienes en 1986 la nominaron como peor estrella emergente.

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La película Suite francesa está basada en la novela homónima de Irène Némirovsky, una joya literaria llena de sensibilidad que dibuja el paisaje cotidiano de una Francia ocupada. La autora, una judía rusa refugiada en este país, pudo escribir solo dos partes de las cinco que iban a componer esta novela, antes de ser deportada a Auschwitz, donde murió. El prólogo, estremecedor, son sus anotaciones sobre cómo ella misma vivió la ocupación (Ed. Salamandra).