9 caprichos toscanos

Naturaleza, artesanía y encanto centenario. La Toscana te espera.

Este lugar de ensueño esconde en cada rincón un secreto por descubrir, por lo que conocerla en un par de días resulta imposible. Sin duda, es el destino perfecto para aquellos que busquen un lugar en el que disfrutar de los planes más variopintos y para los amantes de la vida natural y del buen vivir.

Podemos comenzar la jornada contemplando obras de arte y conociendo su apasionante historia, o recorriendo boutiques de moda de diseñadores toscanos como Gucci o Ferragamo, y hacer un descanso para degustar su gastronomía gourmet. La tarde invita a dar un paseo en vespa por las lomas toscanas con el olor a romero y espliego como compañeros de viaje, parar a comprar algún producto de belleza en sus farmacias naturales en plena campiña, para terminar el día descansando en uno de sus hoteles rodeados de cipreses.

Todo ello, a pocos kilómetros de nuestro país y con vuelos diarios que se adaptan a todos los bolsillos. Un pequeño paraíso donde por fin podrás conocer con todo lujo de detalles la dolce vita italiana.

Hablar de la Toscana implica hablar de la ciudad por excelencia: Florencia. Su belleza se reparte a través de sus medievales calles estrechas que dan a plazas majestuosas en las que encuentras iglesias, palacios y monumentos a los que resulta imposible quitar la vista de encima, y en los que se esconden fascinantes historias. Recorrer la ciudad en bicicleta es una de las mejores opciones si no cuentas con los días suficientes para tomarte tu tiempo y pararte en cada uno de sus museos.

Si eres una amante de las compras y la moda, estás también de enhorabuena. No hay más que pensar en los grandes diseñadores y darse cuenta de que muchos provienen de esta ciudad: Salvatore Ferragamo, Roberto Cavalli, Gucci... Pasear por la Via de Tornabuoni es reencontrarse con los grandes creadores del lujo refinado y disfrutar de sus elegantes escaparates –si tu tarjeta se resiste a una ‘pequeña’ compra–. Si tienes tiempo, no dejes de visitar el museo de Gucci o el pequeño taller de guarnicionería donde comenzó, en la Via della Vigna Nuova.

Mucho más de lo que imaginas
No solo del arte y de la moda vive la Toscana. Sus lomas, donde crecen el viñedo y el cereal, han dado paso a una gastronomía muy apreciada, digna de cualquier gourmet. Pero, además de su comida, con la producción del trigo se consiguen los famosos sombreros de paja. En el pueblo de Signa, los sombreros fueron la base de la economía local, por lo que era considerado como el oro del pueblo. Aún hoy en día existen pequeñas industrias y talleres que los exportan a nivel mundial, y que puedes ver a lo largo de sus calles. En el Museo de la Paja Trenzada descubrirás parte del patrimonio cultural de esta zona toscana.

Otro de los legados que nos deja este pequeño paraíso es la artesanía. En joyas, pieles y cerámica, los italianos destacan por la calidad de las materias primas, el gusto por el detalle, y sus minuciosas ilustraciones que hacen que cada objeto sea único. Lo tradicional salpimenta cada uno de los pueblos y ciudades toscanas, donde encontrar pequeños talleres de cerámica es inevitable y en los que hacer un alto es imprescindible. Umbria, y especialmente el pueblo de Deruta, cobijan entre sus calles pequeños centros de artesanía donde la cerámica se convierte en arte, lo que hace que siga siendo, hoy por hoy, una de las más valoradas en todo el mundo. Otra de las perlas de la Toscana es el mármol de Carrara. Esta ciudad constituye uno de los paisajes más especiales de la Toscana. Se encuentra en un entorno único en el que los viñedos presiden una panorámica que, junto con el mar de Liguria y los Alpes Apuanos, deja sin aliento a los visitantes. En alguno de los talleres y eventos de la ciudad podrás, además, aprender el arte de esculpir el mármol, y sentirte uno más de la Toscana.

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1 Lugar de inspiración y peregrinaje

No es de extrañar que esta zona del noroeste de Italia haya sido, y siga siendo, lugar de inspiración y peregrinaje para grandes artistas y donde muchos famosos deciden comprar una casa. La Toscana, con su sinfín de campiñas y lomas salpicadas por viñedos, su acumulación de monumentos y su cálida temperatura mediterránea, atrapa al viajero que recorre sus tierras.

2 Para las amantes de las fragancias

El epicentro de la perfumería refinada en Florencia es la Officina Profumo Farmaceutica di Santa Maria Novella , una de las farmacias más antiguas de Europa. Sus perfumes, jabones o velas aromáticas son reconocidas en todo el mundo y ocupan los tocadores italianos desde hace siglos. Vale la pena visitarla por sus productos de calidad, a los que resulta casi imposible resistirse, y también porque este tesoro se encuentra en un convento, lo que lo convierte en un pequeño museo. Por suerte, ya podemos comprar sus productos en Madrid (Almirante, 23) y Valencia (Sorni, 3).

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3 Colonia

Acqua di Colonia de Officina Profumo S. Maria Novella, 75 €.

4 Sombrero toscano

De alas caídas y con adornos de flores, el sombrero toscano es un clásico desde hace cientos de años. Donatello no pudo resistirse a incluirlo en una de sus grandes obras: el David.

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5 Los mejores sabores

Sin duda hablar de Italia y de gastronomía nos lleva a pensar en pizza, risotto y pasta. Además de los típicos platos, llama la atención uno de los quesos más exquisitos: el pecorino toscano. Actualmente el nombre está protegido y reservado solo para aquellos quesos fabricados con pura leche de oveja en la Toscana. Los expertos aconsejan acompañarlo con un trago de chianti, el mejor vino de la zona, ya que forman un tándem único. De postre no te resistas a las deliciosas cantucci, galletas duras de almendras, que son uno de los productos más apreciados por los toscanos.

6 Artesanía de lujo

La cerámica y el mármol de Carrara son dos de los tesoros más preciados de la zona. Los dibujos de las vajillas se inspiran en la moda de los grandes palazzos renacentistas.

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7 Dejarse llevar por una sobredosis de belleza

Florencia provoca un síndrome que lleva su mismo nombre y que también es conocido como ‘de Stendhal’ o ‘estrés del viajero’. Vértigo y confusión son algunos de los síntomas que los más sensibles sienten cuando se exponen a obras de arte especialmente bellas o se encuentran rodeados de un gran número de ellas en un mismo lugar. La Galería de los Uffizi bien podría ser el epicentro, donde los cuadros del pintor florentino Sandro Botticelli, entre muchos otros, consiguen enajenar a los visitantes. Ya la propia galería es un monumento digno de visitar. Perfecta parada para amantes de la belleza.

8 Paraíso de la medicina natural

En medio del campo, entre las colinas toscanas, se encuentra la empresa de farmacia natural líder en Italia: Aboca . No sorprende su éxito cuando uno se pasea por sus más de mil hectáreas, donde cultivan todas las plantas con las que producen sus fórmulas. ¿El resultado? Productos que mezclan sustancias naturales, recetas antiguas y tecnología punta. Su trayectoria a través del tiempo se plasma en un novedoso museo situado en el Palazzo Bourbon del Monte, en un cruce entre varias regiones de Italia (Toscana, Umbria, Le Marche y Romagna). En él se pueden descubrir la historia, las anécdotas, los perfumes naturales y las curiosidades que se esconden en cada una de las plantas. Otro de los atractivos de este museo es que acoge la Biblioteca Antigua, que alberga más de cuatro siglos de historia de botánica farmacéutica y donde se lleva a cabo una constante actividad de investigación. Una parada obligada para los amantes de los productos naturales.

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9 Spray

Spray Propol2 de Aboca, 10 €.

10 La pasiflora

Planta utilizada en muchos productos.