Portugal de playa en playa: una ruta por 5 destinos ideales en verano

Te proponemos un apasionante recorrido de norte a sur por la costa de Portugal. Cinco destinos con aguas cristalinas, hoteles de ensueño y la mejor gastronomía lusa. ¿Nos acompañas?

Imagen de playas de Portugal

Comporta, Cascais, Aveiro, Odeceixe, Portimao... 5 fantásticos destinos en los que disfrutar del mar, la mejor de la gastronomía portuguesa y los rincones con más encanto. Si estás buscando un viaje para este verano, esta es una estupenda opción.

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1 Comporta: Hippy de lujo

Este lugar se ha convertido en el destino costero de moda. Con un ambiente que recuerda a la Ibiza de antaño –pero con un punto chic–, ha sido el refugio playero elegido por famosos como el fotógrafo Mario Testino, el diseñador Christian Louboutin o la modelo Eugenia Silva. Lejos de las masificaciones de otros lugares, Comporta es un remanso de paz. En esta pedanía con pocas casas y tres resorts de lujo, basta con caminar unos kilómetros para no encontrar a nadie a nuestro alrededor. Los alojamientos de la zona ofrecen la posibilidad de meterse en el ambiente: ducharse con vistas al campo y dormir en plácidas camas instaladas en la arena. Chiringuitos como La Sal permiten disfrutar del mejor pescado a la brasa a orillas del mar. En estos establecimientos podemos degustar un delicioso sushi mientras disfrutamos del ambiente chill out. Para darse algún capricho fashionista, lo ideal es hacer una visita a las tiendas locales de ropa. Los capazos y las túnicas serán nuestros aliados en estos días de sol y desconexión. 

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2 Cascais: la villa glamurosa

La nobleza europea la eligió como lugar de retiro durante el siglo XX, lo que dio lugar a la construcción de majestuosos edificios, un pasado que comparte con su histórica tradición pesquera. En el interior, los alojamientos de lujo se esfuerzan por mantener el glamour de antaño, con imponentes villas, campos de golf y spas. En la costa, la naturaleza más salvaje se abre paso en playas como Adraga. Ubicada en pleno Parque Natural Sintra-Cascáis, resulta imposible no enamorarse de sus bellos atardeceres. De vuelta a la urbe, los mercadillos de artesanía son parada obligatoria para los amantes de la decoración. A la hora de la comida, la lubina local se convierte en el bocado predilecto. Por la tarde, los helados artesanos son el complemento perfecto para un buen paseo por el casco antiguo. Al caer el sol, la vida nocturna empieza en los bares de Praça Camões y continúa en la zona de la Marina, a 15 minutos del centro. 

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3 Portimao: entre dos aguas

En pleno corazón del Algarve encontramos la playa Da Rocha, la más conocida de todo Portimao (a unos 280 kilómetros de Lisboa). Lo primero que llama la atención del bañista es la majestuosa fortaleza de Santa Catarina, construida en 1586. Con un ojo más fino, resulta muy curioso contemplar cómo las plantas de aloe vera se abren paso en los alrededores. Si Da Rocha es un hervidero divertido de viajeros con ganas de sol, el centro de la ciudad, tranquilo, mantiene el ritmo pausado de los lugareños. Una de las vistas más especiales que ofrece el casco urbano es la del río Arade, atravesado por puentes. La variedad hostelera hace que se pueda viajar a Portimao con diferentes tipos de presupuestos. Los bloques de apartamentos conviven con hoteles únicos, como es el Bela Vista, un palacete de principios de siglo convertido ahora en un lujoso hotel boutique con menos de cuarenta habitaciones. 

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4 Odeceixe: desconexión total

Nuestra siguiente parada se encuentra en Odeceixe, a dos horas de Comporta. Es una pequeña parroquia costera ubicada en la ladera de una colina, entre el Alentejo y el Algarve. La playa, de una naturaleza salvaje excepcional, es frecuentada por surfistas. Los aficionados a este deporte aseguran que se puede disfrutar de buenas olas durante todo el año. El visitante de Odeceixe busca la tranquilidad, ya sea para disfrutar de los deportes acuáticos con amigos, para relajarse en pareja o para familias que huyen de la rutina diaria. El río Seixe, en su tránsito hacia el mar, deja en la playa pequeñas lagunas, ideales para que los niños jueguen. En lo que a gastronomía respecta, de aquí no podremos marcharnos sin probar sus guisos de pulpo o de bacalao, siempre acompañados de arroz. Si viajamos en septiembre, las fiestas del municipio de Aljezur llenan la playa de música y actividades deportivas para todas las edades. 

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5 Aveiro: la otra Venecia

Comenzamos nuestra ruta en esta singular ciudad, a unos 70 kilómetros de Oporto. Los amplios arenales de la playa Da Barra dan la bienvenida a los turistas ávidos de sol. Los rojos, azules y amarillos intensos engalanan fachadas, macetas y hasta las góndolas locales. La conocida como la Venecia de Portugal posee tres canales que la dividen en dos mitades. En el norte se encuentran las tradicionales casas de pescadores y en el sur los edificios históricos. A sus barcas se las conoce como moliceiros, que antiguamente transportaban algas y sal. Ahora, estas embarcaciones, reconvertidas en atractivo turístico, decoran sus maderas con motivos que recuerdan a los tradicionales azulejos lusos. La gran oferta hotelera y de restauración convierte a la ciudad en uno de los destinos más frecuentados por las familias. Entre las opciones, el restaurante Salpoente, que tiene una de las mejores variedades de platos de bacalao.