Fuera de pista: 5 destinos de nieve exclusivos donde perderte esta Navidad

A los mejoras estaciones de nieve no solo se va a esquiar. También son destinos de relax para desconectar de la rutina, probar restaurantes con estrellas Michelin, vivir experiencias únicas... El mejor après-ski te espera.

Suiza, Francia, Italia, Andorra y, por supuesto, España. No te pierdas estos 5 exclusivos destinos donde no solo disfrutar de la nieve estas vacaciones, también relajarte, desconectar, vivir experiencias realmente únicas y saborear de lo mejor del invierno.

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1 Courchevel (Francia): destino foodie

En ninguna otra estación de esquí hay semejante concentración de estrellas Michelin: un total de 14 repartidas en ocho exclusivos restaurantes. Por eso Courchevel, además de un paraíso del esquí (está en Los Tres Valles, en la región de Saboya, el dominio esquiable más grande del mundo) es un destino gourmet de primer orden. Le 1947 ha sido el último espacio en unirse al club de los triestrellados. Solo un reducido número de comensales toma asiento cada noche en sus cinco mesas para saborear el menú que prepara el chef Yannick Alléno recuperando ingredientes de la cocina autóctona. Con dos estrellas Michelin, Le Montgomerie y Le Kintessence ofrecen un menú sobresaliente. En el primero el chef Gatien Demczyna da rienda suelta a su creatividad en un espacio dominado por una gran chimenea, y en Le Kintessence las verduras son las protagonistas de su deliciosa carta de inspiración alpina. Pero, además de comer bien, en Courchevel se puede pasar en grande: sobrevolar sus cumbres nevadas en helicóptero, deslizarse por su recién inaugurado tobogán de tres kilómetros de longitud o nadar en el lago interior del hotel Cheval Blanc, con vistas al bosque de abedules, son solo algunos de los planes que ofrece esta estación que cada año recibe invitados ilustres como los duques de Cambridge o Victoria y David Beckham. 

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2 Cortina d'Ampezzo (Italia): Cuna del buen gusto

Conocida como la reina de los Dolomitas italianos, esta estación situada en la región del Véneto, a dos horas de Venecia, se hizo popular en 1956, cuando acogió las Olimpiadas de invierno, y desde entonces no ha dejado de recibir visitantes cautivados por esa mezcla de historia, bienestar, gastronomía y diseño made in Italy que hacen que esquiar pase a un segundo plano. No hay mejor plan para empezar el día que sumergirse en su historia visitando el Museo al Aire Libre de la Primera Guerra Mundial, donde se han recuperado trincheras que se utilizaron durante la contienda, o admirar en el Museo de Arte Moderno Mario Rimoldi, una de las mayores colecciones privadas de arte figurativo del siglo XX italiano. Un paseo por Corso Italia, la zona peatonal, permite tomar el pulso a Cortina, siempre a la vanguardia en el campo de la moda. En esta calle se dan cita las boutiques más exclusivas, talleres de artesanía, joyerías, floristerías... y restaurantes y enotecas para hacer un alto en el camino y degustar lo mejor de la gastronomía italiana. Quien busque desconectar y entrar en contacto con la naturaleza puede elegir experiencias únicas: en el refugio Scoiattoli espera una tina de madera de abeto para sumergirse en agua caliente y disfrutar del paisaje de las Cinque Torri con una copa de champán en la mano, y en el refugio Lagazuoi, a 2.752 m de altitud, está la sauna más alta de los Dolomitas, perfecta para relajarse bajo el silencio más absoluto. ¿Otro plan imprescindible? Coger el teleférico Freccia nel Cielo para llegar a la cima de la Tofana di Mezzo y contemplar la salida del sol.

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3 Gstaad (Suiza): relax en la nieve

La actriz británica Julie Andrews dijo que esta estación situada en los Alpes suizos era "el último paraíso en un mundo de locos". Y no es la única que lo piensa. Era la favorita de Elizabeth Taylor y Grace Kelly, y hoy es el destino predilecto de Carolina de Mónaco y sus hijos, el matrimonio Foster-Ochoa y las hermanas Missoni. 

Todos ellos encuentran en Gstaad el lugar perfecto para desconectar y dedicarse al dolce far niente. En esta pequeña localidad hay siete templos dedicados al wellness, entre ellos el hotel Ermitage, que cuenta con una piscina de agua salada donde relajarse y otra al aire libre a 31 °C para poder nadar en pleno invierno contemplando las montañas nevadas. Otro de los hoteles emblemáticos de esta estación, Le Grand Bellevue, posee un spa que sintetiza a la perfección esa mezcla de lujo y encanto rural que se respira en cada rincón. Sus 3.000 metros cuadrados dedicados al cuidado del cuerpo permiten disfrutar del aroma de las flores silvestres desde su jacuzzi al aire libre o sumergir los pies en un delicado baño de leche de cabra. Igual de exclusivos son los cuidados que ofrece el hotel Ultima Gstaad, donde de la mano de la marca suiza La Prairie se puede probar un tratamiento a base de caviar blanco que ayuda a conseguir una piel firme y luminosa. ¿El plan perfecto al atardecer? Un paseo por su avenida más famosa, Promenade, llena de tiendas de lujo, una copa de champán en el bistró bar Rialto y una cena en Chesery, una antigua quesería fundada por el Aga Khan.

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4 Grandvalira (Andorra): Experiencias únicas

En los Pirineos, esta estación destila exclusividad y lujo y se ha convertido en el nuevo place to be de la temporada invernal, donde se dejan ver los Thyssen o Valeria Mazza. Uno de los espacios más singulares es el Iglú Hotel, situado a 2.000 metros de altitud, ideal para pasar una noche única. La experiencia comienza con un aperitivo y una suculenta cena en su nuevo domo con vistas al antiguo circo glaciar de Pessons y bajo la luz de las estrellas. La velada continúa con una sesión de spa en su jacuzzi rodeado de nieve y, tras descansar en el más absoluto de los silencios, un reconfortante desayuno. Otro refugio íntimo situado en el corazón de los bosques de Grandvalira es el Vodka Bar, diseñado por el interiorista Lázaro Rosa Violán, el lugar perfecto para tomar la última copa de la noche. Los foodies no pueden perderse la Amélie Experience, que propone disfrutar en la terraza del restaurante del lago Pessons de una barra exclusiva en la que se sirven ostras de altísima calidad acompañadas de los mejores champanes franceses y música. Aunque si hay una experiencia única que merece la pena vivir, esa es el paseo en trineo tirado por huskies. De día, impresiona la belleza de los bosques de pino negro; de noche, sobrecoge la tranquilidad que transmite ese mismo paisaje nevado e iluminado por la luna.

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5 Sierra Nevada (España): Desconexión total

Una de las estaciones más animadas del panorama nacional es, sin duda, Sierra Nevada, a solo media hora de la ciudad de Granada. En sus pistas siempre hay algo que hacer más allá de esquiar. En el centro de actividades Mirlo Blanco, el trineo ruso es una de las atracciones más divertidas: se trata de un recorrido de raíles por donde pasan trineos para dos personas que descienden 550 metros por diferentes curvas, badenes y rectas y que llega a alcanzar los 40 km/h. Y para continuar con la descarga de adrenalina se puede practicar bicislalom y biciski, que en vez de ruedas llevan esquíes para deslizarse por la nieve. Al anochecer, Sierra Nevada cobra nueva vida. Uno de los planes más apetecibles es una ruta nocturna en máquina de nieve para grupos reducidos que parte de Pradollano y llega hasta el Veleta, a 3.470 metros de altitud, uno de los puntos más altos de la Península, desde donde se pueden contemplar las magníficas vistas de la Alhambra iluminada e incluso de los pueblos costeros de Granada y Almería, y degustar un aperitivo antes de descender. Otra de las propuestas es descubrir el cielo de Sierra Nevada con un tour guiado nocturno para observar las estrellas desde un enclave privilegiado. Y para culminar un día lleno de actividad, las cenas de altura invitan a descubrir la exquisita gastronomía del restaurante Alcazaba o disfrutar de un atardecer con banda sonora y una copa de champán en la Clicquot Nevada Terrace. Otra manera de huir de la rutina sin pisar la nieve está en El Lodge, el único hotel de Sierra Nevada que ofrece una piscina exterior y una gran sauna iluminada con luz natural y con vistas a la montaña.