El armario infalible

Compras con cabeza

Compras con cabeza

¿Cuántos de tus modelitos no te has puesto nunca?
El primer paso, también conocido como la catarsis, puede resultar doloroso pero sin duda es muy efectivo. Se trata de un ejercicio muy sencillo: saca de tu armario las prendas que desearías no haberte comprado nunca, bien porque estás esperando a perder algunos kilos para que te queden bien o porque las tienes desde hace meses y aún con la etiqueta, esperando el evento perfecto para estrenarlas. Esas piezas son los puntos ciegos de tu rutina de compras: deshazte de ellas ahora mismo y céntrate en encontrar las que reflejan la persona que eres hoy.

¿Cuántos de tus modelitos no te has puesto nunca?
El primer paso, también conocido como la catarsis, puede resultar doloroso pero sin duda es muy efectivo. Se trata de un ejercicio muy sencillo: saca de tu armario las prendas que desearías no haberte comprado nunca, bien porque estás esperando a perder algunos kilos para que te queden bien o porque las tienes desde hace meses y aún con la etiqueta, esperando el evento perfecto para estrenarlas. Esas piezas son los puntos ciegos de tu rutina de compras: deshazte de ellas ahora mismo y céntrate en encontrar las que reflejan la persona que eres hoy.

¿Te convence la tendencia?
Cada temporada hay estilos que marcan la pauta, pero llevarlos no siempre es sinónimo de ir impecable. Las tendencias, en ocasiones, implican riesgos, y la mayoría no son aptas para todos los públicos. Por eso, si sabes con seguridad que el estampado de leopardo no te favorece o que no te sientes cómoda llevando leggins, lo más sensato es que no lo compres, por barato que sea.

¿Qué básicos no tienes y te hacen falta?
Ordenar el vestidor te ayudará a conocer tus necesidades. Empieza por separar la ropa por categorías. Lo ideal es tener tres veces más partes de arriba que de abajo. Esta proporción se debe a que, en general, tendemos a hacernos una imagen mental de la gente de cintura para arriba. También es importante tu estilo de vida: si trabajas en una oficina es recomendable tener trajes de chaqueta, faldas rectas o blusas. Los colores lisos y los cortes limpios siempre son favorecedores y más versátiles para cualquier ocasión.


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