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Estudiar fuera

Si piensas enviar a tu hijo a estudiar un curso académico al extranjero, te explicamos algunas cosas que necesitas saber para dar con la opción que mejor se adapte a él

-Según los datos de que dispone la AECAE, sólo un 1% de los estudiantes que cursan un año académico en el extranjero suspende.
-Los cursos son, en su mayoría convalidables en España y, normalmente, las organizaciones se encargan de asesorar sobre los estudios que más se adaptan a los futuros planes del niño.
-Es falso que los estudios en el extranjero sean de inferior calidad a los españoles. “Según el informe PISA, España ocupa el puesto 19 en calidad educativa y por encima de ella se sitúa la gran mayoría de los países en los que se realizan estos cursos”, señala Iglesias. La diferencia fundamental es que, fuera de nuestras fronteras, la enseñanza es más práctica, menos teórica y, en algunos casos, como Estados Unidos, se valora tanto la actitud del estudiante como sus conocimientos.
-A la hora de elegir un curso académico para nuestro hijo es fundamental que acudamos a una empresa profesional que, preferiblemente, pertenezca a una asociación nacional (AECAE, ASEPROCE) o internacional (FIYTO, ALTO o IAPA), y que nos den un contrato por escrito en el que aparezca el CIF,s y en el que se recojan todas las características del viaje.
-Cuidado con la publicidad engañosa: muchos de los folletos en los que se anuncian precios muy competitivos, normalmente se refieren en exclusiva al curso, por lo que habrá que añadir todo lo relativo a manutención, alojamiento, viajes, seguros, visados...
-Se puede contratar directamente el colegio de destino, pero si surge cualquier problema debemos acogernos a las leyes locales. Cuando se contratan los servicios con una empresa española, todos los litigios se dirimen por la legislación nacional.
-No existe un prototipo de niño ideal: a priori podría decirse que no es recomendable para estudiantes con problemas de adaptación en su entorno o con bajo rendimiento escolar, sin embargo, se han dado casos en los que el nuevo sistema puede favorecerles.

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