La vida tranquila de Paz

Enamorada profundamente de su marido y feliz de ser una madraza de tres hijos, la actriz, que estrena el musical La venganza de Don Mendo Rock, se muestra más cercana que nunca.

 ¿Y la prole?
Mencantan los niños. Embarazarme no me supone el menor problema. Lo disfruto muchísimo y, egoístamente, me encanta ese estado. Lo transmito en la mirada, la piel, el humor. El rollo hormonal me pone alegre. No lloro, no vomito, no me transformo, engordo lo justo…
Y te recuperas milagrosamente.  
Es genético. Mi madre me cuenta que conmigo salió del hospital con sus vaqueros ajustados. Mi abuela mide 1.40. Era flaquísima y le salían niños de 5 kilos. ¡Cómo llamaba la atención en Ronda!
Tus hijos tienen dos bisabuelas, ¡qué gran suerte!
Mucha. Es una riqueza. Mi madre está ahora con nosotros ayudándome en toda esta locura tan estupenda, y no sabes cómo disfruta de sus tres nietos. La figura de los abuelos me parece importantísima. Una de las cosas que más añora mi hijo Orson es Sevilla.
¿Ya distingue si está aquí o allí?  
Perfectamente. También le encanta Madrid porque aquí vive su mejor amigo, Pedro Antonio, el hijo de Rosario Flores y Pedro Lazaga. Vivimos pared con pared con ellos y los niños se llevan de locura.
Cultiva la amistad...
Se lo inculcamos así. Igual que la capacidad de adaptación y este nomadismo nuestro. Los tres viajan de maravilla para ser tan pequeños. Orson habla con las azafatas, les dice piropos: es todo un caballero.
Orson, Ava y Lenon. ¿No le parecen unos nombres demasiado exóticos a su familia?
¡Qué va! A ellos les encantan los nombres especiales. Mi abuela se llama Antonina, y no es italiana. Nos gusta lo diferente, empezando por el nombre.
¿Qué va a determinar el lugar donde viviréis los próximos años?
De momento prima el trabajo porque los niños son muy pequeños. Ahora lo importante es que estén con sus padres, pero en unos años su educación estará por encima de todo. Tenemos clarísimo que no van a crecer en Los Ángeles. Queremos darles una educación europea.
Serán bilingües.
En eso estamos. Hay una chica en casa que les habla en inglés. Recuerdo cómo sufrí con el dichoso idioma. Ahora lo domino y me siento tan orgullosa.
¿Echa de menos a los niños cuando viaja sola?
Intentamos estar juntos pero, si no pueden acompañarme, tiro de Skype, una de las mejores cosas de Internet.
¿Tienes más trabajo en Hollywood?
Aunque la mala racha ocasionada por la crisis se nota tanto en la industria como en el día a día, sí. Pero el mercado es más grande y tengo el privilegio de elegir. 
¿Competencia por ser la más bella del star system?
No. Las estrellas de Hollywood no son tan diferentes, excepto por su proyección. Supongo que en casa serán como yo: sofisticada en las portadas porque estás haciendo moda y, aunque escojo la ropa, respeto el trabajo del estilista. Eso sí, el Photoshop se nos ha ido de las manos.

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