Joaquín Sabina: Otra vez en la carretera
Cuatro años ha tardado el cantautor de Úbeda en aliñar Vinagre y Rosas , un disco escrito (al alimón) con Benjamín Prado. Y habrá gira
Treinta y un años componiendo canciones. Dieciocho discos repletos de letras inolvidables. Desde el primero, Palabras como cuerpos
, en el que cantaba: “Recuperar de nuevo los nombres de las cosas. Llamarle pan al pan, vino llamarle al vino”.
Así regresa Sabina. Escéptico y utópico, inspirador y canalla, sin un pelo en la lengua y arrastrando el callo de la nostalgia. Rodeado de amigos porque, en las catorce canciones que componen Vinagre y rosas (BMG, 16 E), colaboran Benjamín Prado, Luis García Montero, Pereza... Y viene dispuesto a hablar de sí mismo, pero también del amor, la amistad... ¿Te apetece ‘picotear’ un poco de sus nuevas canciones?
Viudita de Clicquot, una autobiografía: “A los 15 los cuerdos de atar me cortaron las alas, a los 20 escapé por las malas del pie del altar, a los 30 fui de armas tomar sin chaleco antibalas...”.
Ay! Carmela, dedicada a su hija: “Y no sé de qué modo dejar de adorarte sin duelo entre nunca y quién sabe...”
Virgen de amargura , sentimental: “Virgen, devuélveme la vida, sin ti todo es usura y noches perdidas, facturas, heridas sin sutura...”.
Embustera, rock al desamor: “Contigo he comprendido que la humedad es algo que se seca y se olvida... la verdad es un cabo suelto”.




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