Goya Toledo estrena la película "Acantilado"

​La actriz, que se dio a conocer tras la barra de un bar en 'Y nos dieron las 10', regresa al cine en uno de sus papeles más complicados. 

Han pasado veinticuatro años desde que una jovencísima Goya Toledo protagonizara uno de los mayores éxitos de Joaquín Sabina. Hoy, aquella camarera que con sus ojos de gata le mantenía despierto hasta el amanecer, ha demostrado que tenía talento para hacer aquel vídeo y mucho más. Basta con echar un vistazo a sus magníficas interpretaciones en filmes como Mararía, Maktub o Marsella.  

Pero es este mes cuando la actriz  se enfrenta al que probablemente es uno de los papeles más complicados de su carrera, el de una inspectora de policía de carácter que investiga el suicido colectivo de una secta en Canarias. Helena Taberna,  directora de Acantilado (filme que adapta la novela de Lucía Etxebarría El contenido del silencio), afirma sobre su interpretación que es "uno de sus mayores logros como actriz", gracias a la riqueza de matices que aporta a un personaje duro. Quizás esta vez gane el Goya para el que tantas veces ha sido nominada y que tanto se merece. 

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A sus 45 años, Goya, que dejó de ser modelo para que la vieran como una intérprete de verdad, que es lo que es, se siente con ganas de contradecir a quienes afirman que las actrices a esta edad tienen menos posibilidades: "El peligro es que eso se te meta en la cabeza y te hagas mayor", afirma. No es su caso, y no porque físicamente esté estupenda, sino porque cada vez trabaja mejor. Que siga así.