Miranda Makaroff: "Hay una idea muy platónica de este mundo, la gente solo ve lo bueno"

​A pesar de sus estudios de interpretación y de un par de incursiones en la gran pantalla, con poco más de 30 años, la hija de la diseñadora Lydia Delgado y el cantautor Sergio Makaroff ha hecho del arte y la moda su forma de vida. Una artista que trata de disfrutar de su trabajo y de su vida al máximo.

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La hemos podido ver pinchando en los Globos de Oro de Miami, ha colaborado con marcas como Carolina Herrera y ella se define como artista. A pesar de esta vida de ensueño, tiene muy claro que lo suyo es el trabajo.

¿Cuál es el secreto para combinar tu trabajo con pasártelo bien?

Elegir un trabajo que te guste y que te permita desarrollar tu pasión. Muchos padres educan a sus hijos con la idea de que estudien algo para ganar dinero, pero como eso no da la felicidad, el que trabaja de algo que no le gusta es un infeliz.

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Sin redes sociales, ¿existes?

Totalmente. Existir en Internet es más falso que existir en la vida real. Yo existí mucho tiempo solo en redes y estaba rara, triste, vacía. Disfrutar de los pequeños detalles de la vida es existir al máximo.

Cuéntanos cómo es tu día a día.

Me levanto y hago yoga. Luego retoco fotos, escribo, pinto y si tengo que hacer algún post organizo todos los detalles. Mostrar solo ropa es aburrido.

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¿Qué querías ser de pequeña?

Envolvedora de regalos: me parecía un arte. Luego pintora, luego actriz y ahora soy todo y nada a la vez.

¿Cómo conseguiste que marcas como YSL o Reebok se fijaran en ti?

Yo solo soy yo y abogo por la diversión, la alegría, el buen rollo, y quizá esto atraiga a las marcas.

Restaurante favorito: Bar Tomate o cualquiera del grupo Tragaluz, que se come de maravilla. Prenda indispensable: El Kimono. Me he comprado seis en tres meses. Un diseñador: Lydia Delgado, que además es mi fuente de inspiración.

¿Qué hay que hacer para que Marc Jacobs te invite a su fiesta?

Si no es algo que te pasa de manera natural, no lo fuerces. Tampoco te pierdes nada no yendo: quedarte en casa leyendo es muy top.

¿Ir a fiestas es trabajar?

Clarísimo. En mi trabajo hacer relaciones públicas es todo. Hacerse el simpático y hablar con todo el mundo cuando no te apetece, porque te has peleado con tu novio, es un esfuerzo. La gente solo ve lo bueno de esta vida. Hay una idea platónica de este mundo.