El editorial de Ana Rosa Quintana: Feliz, feliz aniversario

En AR cumplimos 15 años de entrevistas, personajes y tantas experiencias... ¿Cómo habrán sido estos 15 años para Ana Rosa? Ella nos lo cuenta.

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Queridas amigas, 15 años son poco o mucho, según se mire. A mí se me han pasado rapidísimo, entre otras cosas porque han sido años de una enorme actividad profesional y llenos de emociones y cambios en mi vida. AR me ha dado grandes satisfacciones, pero, sobre todo, muchas lecciones que casi siempre han venido directamente de las lectoras, de vuestro ejemplo, de las preocupaciones, de las soluciones, pero, fundamentalmente, de vuestra capacidad de superación.

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Gracias a la revista he conocido mujeres y hombres valiosos y valientes, desde mis compañeras de redacción a los personajes que hemos entrevistado, que nos han dejado compartir sus experiencias y nos han enseñado tantas cosas. En estos quince años he aprendido a no dejarme llevar por los acontecimientos, a superar los momentos difíciles con paciencia y serenidad. Cada vez admiro más a las mujeres y me gusta más estar con mis amigas.

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Hemos aprendido que no queremos ser supermujeres, sino mujeres felices. Hemos aprendido que debemos querernos y cuidarnos más, que nunca vamos a ser la madre perfecta, ni la esposa perfecta, ni la amiga perfecta. Ni falta que hace.

"He aprendido a no dejarme llevar por los acontecimientos, a superar los momentos difíciles con serenidad"

Hemos aprendido que la belleza no está ni en la báscula ni en la estatura, ni en la edad. La belleza sale de dentro hacia fuera y, por eso, debemos cuidar no solo el exterior, sino, fundamentalmente, el interior. La armonía y la felicidad nos hacen bellas, aunque no está de más ayudar un poquito con los cuidados que nos dan seguridad y, por qué no, pequeños placeres.

Hemos aprendido y admirado a todas esas personas que trabajan por los demás; la generosidad de tantos que dedican su talento, su tiempo y en algunos casos toda su vida a ayudar a los que más lo necesitan: a los enfermos, los desfavorecidos, las causas humanitarias. Por eso, en este número no podía faltar una acción solidaria 'contra el maltrato y por la sonrisa de las mujeres', y lo hacemos de la mano de Mensajeros de la Paz y de ese santo con quien tengo el honor no solo de colaborar, sino de gozar de su cariño y amistad, el Padre Ángel. Me gustaría seguir aprendiendo y compartiendo vida y experiencia con todas vosotras muchos años más. Desde aquí quiero agradecer a Pilar y Teresa, y con ellas a todas las maravillosas compañeras y compañeros que la hacen posible, que cada mes La revista de Ana Rosa nos llene el alma y nos alegre el cuerpo.

Ana Rosa