Gloria Steinem: "La esperanza es una emoción muy rebelde"

​Referente mundial de la lucha por la igualdad de sexos, las memorias de Gloria Steinem han causado furor entre las 'celebrities' estadounidenses. Ahora, 'Mi vida en la carretera' se publica en España. Una lectura inspiradora.

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"Una verdad explosiva página a página. No he vuelto a ser la misma después de leerlo, afirma Jane Fonda. "Hay que celebrar a una de las mujeres más importantes de nuestro tiempo", dice la diseñadora Diane von Furstenberg. "Como la autora, es un libro reflexivo y sorprendentemente humilde. Está lleno de un sentido trascendental de la vida al tiempo que ofrece puntos de vista muy personales", escribe la revista de Oprah Winfrey mientras lo sitúa entre los mejores libros del año. Y a estas se le unen las recomendaciones de otras celebrities como Emma Watson, Lena Dunham, Reese Whiterspoon, Karlie Kloss… y de periódicos como The New York Times o The Boston Globe, entre otros. Ahora, por fin, Mi vida en la carretera, las memorias de Gloria Steinem, llega el 24 de octubre a España de la mano de la editorial Alpha Decay.

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A sus 82 años, este icono del feminismo mundial, luchadora incansable por la igualdad de sexos y de otras causas sociales, como en su época acabar con la guerra de Vietnam, asegura que cuando la gente le pregunta cómo es que conserva la energía después de tantos años, siempre responde lo mismo: "Porque viajo. Durante más de cuarenta años, he pasado la mitad de mi tiempo en la carretera". Y esa vitalidad y riqueza son lo que ha querido transmitir en su libro: "Nunca he intentado escribir sobre esta forma de vida, ni siquiera cuando informaba sobre la gente y las cosas que sucedían en otros lugares. No me parecía oportuno. Yo no me embarcaba en viajes por carretera al estilo Kerouac, ni me rebelaba contra el sedentario, ni siquiera viajaba por una causa. Al principio era una periodista a la caza de historias; más tarde, trabajé esporádicamente en campañas y movimientos políticos; y, las más de las veces, fui activista itinerante del feminismo. Me convertí en una persona cuyos amigos y esperanzas estaban tan dispersos como su propia vida. Y me parecía natural que el factor común en este estilo de vida fuese la carretera", escribe.

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La caótica vida real

Gloria Steinem siempre tuvo una vida itinerante. Cuando era pequeña, su padre solía meter a toda la familia en el coche y conducir, cada otoño, a lo largo de EE.UU., en busca de aventuras para ganarse la vida. Fue así como ella se dio cuenta de que crecer no tenía por qué significar estar siempre en el mismo lugar, sino más bien escuchar y aprender de las voces de quienes inspiran el cambio y la revolución. Quizás por eso Mi vida en la carretera se ha convertido en una guía casi espiritual en la que viajamos desde su primera experiencia de activismo femenino en la India a la fundación de su propia revista, Ms.

Venceremos

Fotografías como esta posando para la portada de la revista Life con un cartel en el que puede leerse Venceremos; y la publicación de artículos como Yo fui una conejita de Playboy, para lo que incluso llegó a trabajar en la mansión, eran su original manera de llamar la atención. ¿El objetivo? Denunciar las diferencias motivadas por causa del sexo: el trato de los hombres hacia las mujeres, la brecha salarial y las diferentes condiciones de trabajo, entre otras muchas cosas.

"Nunca hubiera tenido la iniciativa ni los medios de hacer ninguna de las cosas más importantes de mi vida de no ser porque, simplemente, estuve ahí fuera –afirma mientras explica–: Lanzarme a la carretera cambió a la persona que yo creía ser. La carretera es caótica, como la vida real. Nos saca de la negación y nos arroja a la realidad, nos saca de la teoría y nos arroja a la práctica, de la prudencia a la acción, de las estadísticas a las historias; en definitiva, nos saca de nuestras mentes y nos arroja a nuestros corazones. Junto a los peligros y el buen sexo entre dos personas, la carretera es una de las cosas que te hacen estar cien por cien vivo". De esta forma nos anima a todas a viajar o a quedarnos unos días donde estemos, pero con un estado de ánimo nómada, manteniéndonos abiertas a lo que vaya surgiendo: "Esto puede empezar en el mismo momento en que pisas la calle", advierte.

Una mujer sin un hombre es como un pez sin bicicleta

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La joven que soñaba con ser bailarina, y que acabó estudiando en el Smith College, una institución conocida por promover una educación de calidad para las mujeres, se quedó embarazada a los 22 años. Le acababan de conceder una beca para ir a la India y, desde luego, ser madre no era algo con lo que ella contase. Pero en 1957 no era nada fácil plantearse otra salida.

Lo mejor que ha podido

El destino puso en su camino al doctor John Sharpe, un médico londinense que, una década antes de que el aborto fuese legal, decidió ayudarla. Sin saber nada de aquella joven, aparte de que había roto un compromiso en su tierra para salir en busca de un destino incierto, le dijo: "Tienes que prometerme dos cosas. Primero, que no le darás mi nombre a nadie. Segundo, que harás con tu vida lo que te apetezca". Aquel fue un notable motor para Steinem, hasta tal punto que ahora dedica sus memorias a ese doctor: "Lo he hecho lo mejor que he podido", le dice en el prólogo. Y es que, tras aquel momento, la activista a favor de la igualdad de sexos jamás ha cesado en su lucha por la legalización del aborto, pero también porque en todas partes del mundo se diera una atención más humana a embarazadas y parturientas y, en general, a las mujeres. De hecho, uno de sus artículos más famosos, publicado por la revista New York Magazine, fue Después del Black Power, la liberación dela mujer: "Estaba inspirado en mi propia toma de conciencia; a saber, el hecho de haber callado, silenciado, aquel aborto al que me había sometido años antes. Al igual que muchas mujeres, había sido programada para sentirme culpable, sin percatarme de que había motivos políticos por los que a las mujeres no se nos autorizaba a decidir sobre nuestro propio cuerpo", afirma.

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En alguna ocasión se le ha escuchado contar que una vez un taxista de Boston le dijo esta gran frase: "Si los hombres se pudieran quedar embarazados el aborto sería sagrado". Es para pensárselo.

No al matrimonio hasta los 66

Como institución opresora que antes quitaba el apellido a las mujeres y las confinaba al cuidado de la casa y de un marido que tenía derecho de corrección sobre la mujer, Steinem no podía estar de acuerdo con el matrimonio: "En este país, fue durante años el modelo legal del esclavismo", escribió en The Telegraph.

En Estados Unidos, el matrimonio fue durante años el modelo legal del esclavismo

Pero a los 66 años, cuando ya las cosas habían cambiado, decidió casarse con el activista sudafricano David Bale, padre del actor Christian Bale –el mejor Batman que ha dado el cine–. Las críticas no tardaron en llegar. Tampoco su respuesta: "Yo no he cambiado, lo que ha cambiado es el matrimonio. En EE.UU. nos hemos pasado los últimos treinta años cambiando las leyes sobre el matrimonio. Si me hubiera casado cuando se suponía que tenia que hacerlo, habría perdido mi apellido, mi residencia legal, mi calificación de crédito y la mayoría de mis derechos civiles. Ahora es posible contraer un matrimonio igualitario".

"Preparar la revolución y no solo la cena"

Todo comenzó cuando los editores para los que trabajaba Gloria Steinem manifestaron una absoluta falta de interés por la explosión del feminismo que se produjo por todo EE.UU. entre finales de los sesenta y principios de los setenta: "Hasta ese momento, yo había sido una escritora freelance que no quería trabajar en una oficina ni asumir más responsabilidades que las de pagar un alquiler. Pero como consecuencia de lo aprendido en la carretera, invité a varias escritoras y editoras a plantearse fundar una revista feminista dedicada, en palabras de la activista y abogada Florynce Kennedy, 'a preparar la revolución y no solo la cena'. Cuando esas mujeres estuvieron de acuerdo con que no existía dónde publicar lo que para ellas revestía más importancia, nació Ms.", cuenta Steinem. Hoy, la revista sigue viva en Internet.

Confesar el miedo

Con todo, y a pesar de que los avances en materia de igualdad han sido muchos, una de sus citas más celebradas durante años sigue estando vigente hoy: "Todavía me falta escuchar a un hombre pedir consejo sobre cómo combinar una carrera profesional y un matrimonio".

Parece mentira al escucharla hoy que Steinem tuviera pánico a hablar en público. Es algo que evitó hasta bien entrada la treintena. De hecho, llegó a consultar su fobia con una profesora de oratoria, que le explicó que resultaba especialmente complicado enseñar a hablar en público a bailarines y escritores, dado que tanto unos como otros habían escogido profesiones en las que no necesitaban hablar: "Pero me atreví y descubrí que, si confesaba mi miedo, el público no solo se mostraba tolerante, sino también comprensivo. Las encuestas revelaban que a mucha gente le da más miedo hablar en público que la muerte. No era la única". Así, en sótanos de colegios, teatros de provincias y gimnasios de instituto fue perdiendo el miedo y pudo luchar con la palabra por sus ideas.

Hoy, al igual que sus actos, sus citas son muy celebradas, sobre todo por la legión de mujeres que la admiran y la siguen, y es que a través de ellas podríamos repasar toda la esencia del feminismo. Pero si hay una que resuma su espíritu libre e independiente es la divertida "una mujer sin un hombre es como un pez sin bicicleta". Sin olvidar tampoco esta maravillosa reflexión que todas deberíamos tener en cuenta y que sigue tan vigente como el primer día: "Hemos comenzado a criar a nuestras hijas más como si fueran hijos, pero pocos tienen el coraje de criar más a nuestros hijos como si fueran hijas".

Pero todo es posible, porque, al final, como ella misma dice: "La esperanza es una emoción muy rebelde", así que mantengámosla para seguir luchando. Tras leer las memorias de esta activista, fuerzas no te van a faltar.