"Me gustaría que hubiera más Pedroches"

​​Es la chica de moda: casi todo lo que hace o dice alcanza la categoría de 'trending topic', pero ella intenta permanecer ajena a tanto ruido mientras pasa su trepidante vida entre tres programas de televisión y su marido, el chef tres estrellas Michelin David Muñoz.

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No hay comentario suyo, chiste o estilismo que no reciba casi tantas críticas como halagos, pues esta vallecana de 28 años se ha convertido en todo un icono para muchas jóvenes. Lo que más parece gustar de ella es su desparpajo natural. Su pose un tanto gamberra y su eterna sonrisa han conquistado a millones de seguidores en redes sociales y también a los telespectadores. Acaba de renovar su contrato con Atresmedia por dos años y, además de en Zapeando, la veremos en dos programas nuevos en 2017 (Dentro de y Tú sí que sí). Además Pedroche, como ya empieza a ser tradición, estrenará el año retransmitiendo las campanadas en La Sexta. Absolutamente incombustible, ahora también es imagen de Elogy, marca que firma todos los looks de este reportaje. Y, por si fuera poco, a todo ello se suman los tres restaurantes que dirige junto a su marido, el chef tres estrellas Michelín David Muñoz.

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Comentabas al llegar que anoche dormiste en Bilbao y el día anterior en Londres, estás grabando tres programas a la vez... ¿Cómo te organizas?

Me gustaría poderme dividir o que existieran más Pedroches para llegar a todo y mandar a cada una a un sitio, pero no se puede, así que me levanto muy temprano y por la mañana hago parte de Dentro de, luego voy a Zapeando y después vuelvo a Dentro de para acabar. Paso varios días a la semana en Barcelona haciendo Tú sí que sí. Y si a eso le sumamos los tres restaurantes que tengo con mi marido, pues no tengo vida. Mi vida, en este momento, es mi trabajo.

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Eres la española con más seguidores en Twitter. ¿Cómo llevas tanta exposición?

Está bien que la gente te siga y te quiera, pero cuando estás arriba también hay mucha gente que te odia, te critica... Tienes que estar con los pies en la tierra porque ni todo es tan bueno ni todo es tan malo.

Sí, porque tú te llevas críticas de todos lados...

Da igual lo que diga. Si digo que he comido pan, dicen que por qué no he comido queso... es así siempre. Yo creo que hay gente que está cabreada con la vida y que criticarme a mí o a quien sea es su forma de desahogarse. Lo que más me molesta es que las críticas sobre el físico siempre van dirigidas a mujeres. Nadie se preocupa de si Miki Nadal [su compañero en Zapeando] pesa un kilo más o menos. En cambio, los titulares que me dedican a mí, y a otras muchas mujeres, son si peso más o peso menos. Antes me llamaban 'la ballena', ahora me llaman 'la raspa'. Pues, bueno, que digan lo que quieran. Yo pienso que lo importante es tener salud. Pero no me gusta que se juegue con el peso ni con las enfermedades. Hay muchas niñas a quienes les gusta cómo soy, cómo visto, y si a mí me llaman 'gorda' o 'flaca', ellas comparan su cuerpo con el mío y se ven de esa misma forma. Lo importante es que te quieras y que te quieran.

¿Cómo haces para que todos esos comentarios tan hirientes no te afecten a nivel personal?

Es que cuando te quieren tanto... Yo tengo un marido que me ama, unos padres que me aman y unos amigos que me quieren un montón, así que me da igual.

"Ceno todas las noches de tres estrellas Michelin. Y ceno muy bien"

Este año vuelves a dar las campanadas en La Sexta. ¿Ya has elegido look? ¿Volverá a ser tan polémico como los dos años anteriores?

Sí, ya tengo algunas ideas. Va a ser un look arriesgado, sofisticado... Como soy yo. Hay que arriesgar en la vida, porque, total, las críticas van a venir igual, así que me pondré lo que me apetezca y me lo pasaré genial esa noche.

¿La Pedroche que vemos por la tele eres tú o hay una parte de personaje?

Yo soy lo que se ve. Lo que pasa es que se exagera un poco más o se exagera un poco menos. Todos tenemos varias versiones de nosotros mismos; uno no se comporta igual en todas las situaciones. Cuando juego con mi prima pequeña no soy la misma que si estoy hablando con mi madre de un problema serio. Yo en la tele hago igual. En Zapeando saco mi lado más infantil, pero en Dentro de soy más seria, porque mi papel es dar una visión objetiva de lo que yo estoy viendo, como si fuera una ciudadana más. Y en Tú sí que sí soy una mezcla de las dos. Soy la presentadora, así que tengo que estar seria a la hora de valorar, porque los concursantes se juegan mucho, pero también tengo mis momentos así... muy chorras.

Antes comentabas que también te ocupas de los restaurantes de David. ¿Hasta qué punto estás implicada?

En todo lo que puedo, menos en la cocina, porque queremos que los restaurantes sigan teniendo cierto éxito [risas]. En un restaurante hay otras muchas cosas que hacer y yo me encargo de toda esa otra parte.

Antes me llamaban la ballena. Ahora que he adelgazado soy la raspa

En casa, ¿David también cocina?

Sí, sí. Cuando tenemos tiempo, sí. Entre semana siempre ceno en DiverXO. Él, antes o después del servicio, me hace cualquier cosa. Pero, claro, cualquier cosa que te puedes hacer tú en tu casa, pues no tiene la gracia que le pone él. Yo ceno todas las noches de tres estrellas Michelin. Y ceno muy bien.

¿Tú te has atrevido a cocinar alguna vez para él? ¿O impone demasiado?

¡Sí! Una vez le hice una tortilla de patatas. Pero no estaba mala, vamos. Él dice que es la mejor que se ha comido nunca, pero ¿qué va a decir él? Es verdad que tuve ayuda de mi madre y de mi tía, pero lo hice yo. Quizá ahora no me acordaría de todos los pasos, pero, bueno, todo es ponerse. Ahora que estamos en la casa nueva sí que he pensado en darle alguna sorpresa, pero me da un poco de miedo quemar la casa. La puedo liar mucho.

¿Cómo hacéis para compatibilizar horarios? Él acaba super tarde, luego se va a correr...

Yo voy al restaurante siempre que puedo... y eso de que va a correr por las noches, ya no. Cuando terminamos o vamos los dos a correr juntos o nos vamos a casa y descansamos. Hemos tenido que adaptarnos. Al final, si uno quiere pasar tiempo con su pareja tiene que organizarse. Nosotros solemos hacer deporte juntos por la mañana. Después yo me voy a Zapeando y él a DiverXO, y luego nos volvemos a juntar. Y siempre le espero allí hasta que termina. Me quedo en la oficina organizando mis cosas, voy haciendo entrevistas o fotos o escribo en mi blog, leo, veo series...

Su marido, el chef David Muñoz, es su compañero de aventuras. Pasan juntos todo el tiempo que pueden, aunque trabajan mucho.

¿Tienes algún deseo para 2017?

Sé que puede sonar típico, pero es que cuando lo tienes todo en la vida pedir más es ser egoísta. Si tuviera que pedir algo, pediría trabajo para parte de mi familia, que algunos están en paro.

Y ¿a nivel profesional? ¿Algún sueño pendiente?

¿Sabes qué pasa? Que no tengo tiempo de desear nada. Todo lo que voy viviendo son sueños. Lo único que pido es que, cuando se acabe un programa, empiece otro.

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