Hillary Swank: A flor de piel

Camaleónica y tenaz, la chica del millón de dólares demuestra que puede con todo.

Su infancia y adolescencia no fueron un camino de rosas pero aun así ha conseguido todo lo que se ha propuesto: llegó junto a su madre a Los Ángeles con 75 dólares en el bolsillo y, mientras vivía en su coche, un Oldsmobile Delta 88, fue descubierta por la productora de cine Suzy Sachs, quien hizo de ella la actriz que es hoy. Desde entonces, su carrera no ha hecho más que crecer. Con un currículum brillante, la dos veces ganadora de un Oscar por los dramas Los chicos no lloran y Million Dollar Baby está viviendo su mejor momento profesional. Junto a su socia Molly Smith dirige la compañía 2S Films, que ha producido películas conocidas como Algo prestado o Amelia. Ahora la podemos ver por partida doble: en el thriller La víctima perfecta interpretando a la aterrada Juliet, una doctora que intenta rehacer su vida en su nueva casa, que no está tan vacía como ella cree; y en Conviction (Betty Anne Waters), en el papel desgarrador de una mujer que dedicará parte de su vida a conseguir liberar a su hermano de la cárcel. De nuevo la chica de barrio nos toca la fibra.

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