Mabel Lozano: "No estamos educando contra la prostitución"

La autora narra, por primera vez de boca de un proxeneta, la verdadera y estremecedora historia que se esconde trás el negocio multimillonario de la prostitución.

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Tras más de diez años luchando contra la trata, la productora, guionista y directora de cine Mabel Lozano publica El proxeneta, editado por Alrevés, un interesantísimo libro basado en el testimonio de un amo de la trata que destapa las conexiones y el funcionamiento de estas mafias. Esta estremecedora historia ayuda a tomar conciencia sobre la gravedad de este delito que esclaviza a las víctimas.

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Es la primera vez que habla un proxeneta. ¿Qué supone este testimonio?

Él le pone voz al silencio de los amos de la prostitución y la trata en España contando en primera persona cómo fue la transición entre la prostitución en manos de macarras a la trata, cómo son los entresijos de este crimen organizado, de esta mafia que tiene tantas complicidades (banqueros, médicos, taxistas, policías, periodistas...). Hasta en los cuerpos más especializados hay un garbanzo negro. Esto no puede funcionar si son cuatro matados haciéndolo.

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Al leer tu libro me han sorprendido muchas cosas, entre ellas que los jóvenes sigan siendo demandantes de prostitución. ¿No hemos conseguido que cambie nada?

El problema es que saben cómo agasajar a sus clientes y atraer a las nuevas generaciones. Hace tiempo vieron que sus clientes se marchaban el jueves y no volvían hasta el lunes porque tenían familia. Como los clubes los tenían vacíos de viernes a domingo los convirtieron en macrodiscotecas con fiestas con las copas baratas donde se rifa un polvo gratis y chica a elegir. Y nadie piensa en lo que hay detrás. Mientras, nosotros no nos hemos ocupado de educar a las nuevas generaciones contra la prostitución para que deje de haber clientes, porque está claro que sin demanda no habría oferta.

"Los proxenetas son grandes cazadores. Siempre tienen la tela de araña lista para atrapar a las más vulnerables"

Este amo de la trata es de los pocos que han ido a la cárcel porque, como cuentas en El proxeneta, normalmente quienes van a prisión son sus testaferros, personas en su mayoría indigentes. ¿Cuánto le cayó?

Veintisiete años, de los que ha cumplido tres después de haber traficado con 1.700 mujeres. Hasta él mismo dice: "Se cumplió la ley, pero no la justicia".

¿Me podrías dibujar el perfil de un proxeneta?

Es un delincuente, y punto. Hablamos de crimen organizado y de mafia. El problema es que, hasta ahora, nunca se ha hablado de él. El foco siempre estaba sobre la mujer prostituida, revictimizándola, no sobre los puteros ni sobre los proxenetas. Eso tenía que cambiar y tiene que seguir cambiando.

¿Cómo logran que las víctimas se acerquen a ellos?

Normalmente son ellos los que se acercan a las víctimas. Son grandes cazadores, y siempre tienen la tela de araña lista para que en el momento en el que una persona muy vulnerable se acerque quede atrapada para siempre. Para ellos la materia prima es la mujer y la tienen que buscar. Y ¿dónde lo hacen? En países donde hay un nivel de corrupción alto y donde la situación de vulnerabilidad de las mujeres y la pobreza son notorias, como el eje cafetero de Colombia, en el interior de Paraguay... Una vez las han encontrado, les van dando caza con pequeños regalitos, promesas, hasta que ellas quedan enganchadas en esa trampa de donde jamás van a poder salir.

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Miguel, el Músico, cuenta que había mujeres que llegaban a confiar en él. Incluso en su juicio hubo víctimas que declararon en su favor...

Es el problema gravísimo que nos encontramos. Muchas mujeres a veces no se sienten víctimas porque en un primer momento dijeron que sí venían a ejercer la prostitución, y aunque cuando llegan todas las condiciones que les dijeron son mentira, no pueden dar marcha atrás: tienen ese sentimiento de culpabilidad por haber aceptado. Además, hay que tener en cuenta que las que toman esta decisión tan dura necesitan el dinero para alimentar a sus hijos, para ayudar a sus familias... A esto hay que sumarle que el Músico no utilizaba la violencia física con ellas: era mucho más inteligente y sibilino, y usaba mucho más la violencia intelectual, la de las coacciones. Para él era mucho más fácil preguntar a una de sus víctimas: "¿Qué tal Julito en el colegio? ¿Está feliz?". Con eso ya la tenía atemorizada, porque ya le había recordado que Julito estaba al lado de su captador y que mañana podría morir. Él no necesitaba pegar a esa mujer, y no lo hacía. De hecho, si alguien golpeaba a una de estas mujeres él salía en su defensa y, claro, ellas acostumbradas a que otros, como los rumanos, las violen en grupo, les metan palos y botellas por la vagina, las quemen...Imagínate. Y con esto no digo que Miguel fuera bueno: solo era un malo que tenía sus propios códigos de honor.

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¿Así es como algunas le llegaban a coger cariño?

Sí. Como él dice, "no hay nada más fácil que enamorar a una víctima de trata". Están solísimas y abandonadas, así que dentro de ese mundo de coacciones, cautiverio, explotación, cuando se acerca una persona y le pregunta "¿cómo estás?" llegan a creer que le están tendiendo una mano, cuando nunca es así.

¿No se cuidan entre ellas?

No, excepto en casos extremos, y eso es algo que me ha llamado mucho la atención. Pero es porque los proxenetas fomentan la soledad y el silencio y cuando hay alguna amistad las separan. Fíjate en lo que me llegó a decir Miguel: "Yo entiendo perfectamente eso de que los judíos iban sin rechistar a las cámaras de gas. Cuando a una persona le quitas sus ilusiones, la deshumanizas, la cosificas, le arrebatas su vida, se encierran en el silencio. Ellas también van al salón sin rechistar". No me digas que no es terrible.

Todo en este testimonio es horroroso. Que ellos mismos digan que una mujer les sirve para tres años de explotación...

Es brutal. Ellos dicen que una mujer en un club vale lo mismo que un refresco, pero tiene mucho menos valor que una botella de whisky. ¿La razón? Si el whisky no lo vendes este año, al siguiente está incluso mejor. Con las mujeres eso no pasa. Estas víctimas explotadas salvajemente para que paguen una deuda que cada vez se incrementa más por medio de engaños y de lo que llaman 'la diaria' se van deteriorando. Y ellos lo saben.

¿Qué es 'la diaria' que acabas de mencionar?

Es un sistema de plaza que se inventó en España. Las mujeres cada día deben pagar una cantidad de dinero para salir al salón, quieran o no. Para que te hagas una idea, es como si tú tuvieras que pagar por ocupar tu puesto de trabajo. Y el día que no se ocupan, eso se acumula a la deuda, que, como te digo, es imposible de saldar.

¿Cómo reaccionamos las mujeres ante la trata?

Creo que hemos sido muy laxas, porque ellas no éramos nosotras, así de claro. Eso es algo que les pasa a otras, que, además, están alejadas de nuestro entorno. Pero debemos pensar: "¿Quién es el demandante?". Nuestros maridos, nuestros hijos, padres, hermanos, amigos... Hombres muy normales de nuestro entorno, con lo que sí tenemos una corresponsabilidad en cuanto a ser educadoras. Ese es nuestro compromiso. La falta de educación en igualdad y en relaciones afectivosexuales sanas es parte del problema. y un trabajo que debemos hacer en casa. Si no nuestros hijos crecerán con clichés que ven en películas como Pretty Woman, y no conocerán la sórdida realidad.

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