El editorial de Ana Rosa Quintana: "Aquí hay mucho talento"

Las grandes heroínas demuestran cada día que las empresas del futuro no pueden prescindir de la capacidad y el talento que las mujeres aportamos en la política, la empresa y la sociedad. Ana Rosa Quintana reflexiona sobre la lucha de las mujeres por la igualdad, aún hoy en pleno siglo XXI.

A finales de 1931 se les reconoció a las mujeres el derecho a votar en nuestro país. En una sociedad en la que mas del 70 % de la mujeres eran analfabetas, a finales del siglo XIX y primer tercio del XX una mujer española no tenía más papel público que el de ser una ejemplar ama de casa, buena administradora de su hogar, fiel y decente. Salirse de ahí era ser una fresca.

Aunque parezca mentira, en pleno siglo XXI universitarias, profesionales, empresarias y trabajadoras seguimos luchando por la igualdad y por romper el techo de cristal, ese lugar al que se llega con mucho esfuerzo, estudios y talento, pero que es de un cristal antibalas.

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Para que las empresas del Ibex hayan incorporado alrededor de un 20 % de mujeres en sus consejos de administración ha sido necesario acudir a las cuotas, al igual que en la política, afortunadamente.

En los puestos directivos de las empresas el número de ejecutivas de primer nivel es sensiblemente inferior al de hombres. Solo hay una directora de periódico entre los doce más importantes, y si damos un repaso a los consejos de las empresas podemos nadar en corbatas.

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Las mujeres reciben un salario al menos un 20 % inferior al de los hombres aun desarrollando el mismo trabajo. Y cuando vienen los malos tiempos las mujeres sufren más el paro que ellos.

Pero un soplo de modernidad llega a nuestra revista: seis gladiadoras están en lo más alto de importantísimas empresas, mujeres que le abren el camino a otras y que nos empujan a seguir luchando y no dejarnos llevar por el desánimo o el cansancio.

La mayoría son responsables máximas de empresas tecnológicas y digitales, nuevos negocios para nuevos tiempos, lo que pone de manifiesto que no es un asunto de capacidad o sexo, sino de que los sectores tradicionales siguen siendo un coto privado para varones cuando se trata de mandar. Otra cosa son puestos intermedios de responsabilidad.

La paridad en la cúpula, en la moqueta, donde se toman las grandes decisiones, aún es nuestro próximo reto. Nuestras heroínas demuestran cada día que las empresas del futuro no pueden prescindir de la capacidad y ese 'algo más' que las mujeres aportamos en la política, la empresa y la sociedad.

Feliz día de los enamorados.

Ana Rosa

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