Magia en la mirada

La australiana, que repite en el papel de reina elfa, ejerce, además, de nueva musa de Woody Allen.

Enigmática y etérea. El poder de atracción que desprende Cate Blanchett ha hecho que le rindan pleitesía algunos de los directores más importantes: Spielberg, Ridley Scott, David Fincher, Scorsese...

Entre sus mayores incondicionales está Peter Jackson, quien la ha querido de nuevo entre sus filas para interpretar a Galadriel, uno de sus personajes fetiche en El hobbit: un viaje inesperado, la primera parte de la triple precuela de El señor de los anillos. Más allá de las superproducciones de aventuras, Blanchett acaba de ser fichada por Woody Allen para protagonizar su nueva película, que rueda en San Francisco junto a Alec Baldwin y cuyo argumento aún es un secreto.

Publicidad

Consciente de que su rostro es una de sus grandes bazas, la actriz (que ganó un oscar por interpretar a Katharine Hepburn en El aviador) se ha manifestado en numerosas ocasiones en contra del bótox y los retoques fotográficos, y reivindica una belleza real y sana, como la que promueve en la campaña publicitaria de la exclusiva marca japonesa cosméticos SK-II.

MUY PERSONAL

Un recuerdo especial  tras terminar el rodaje de ‘El señor de los anillos’, Blanchett bañó en oro sus orejas postizas de elfo y las enmarcó como recuerdo.

Su papel más especial desde 2008 y junto a su marido, el escritor Andrew Upton, dirige la Compañía Nacional de Teatro de Sidney: “el mayor privilegio de mi carrera”.