El villano perfecto

El actor de mirada hipnótica seduce a la cámara como el nuevo chico malo de Tarantino.

A sus 37 años, DiCaprio es el eterno don Juan y el villano perfecto. Un rostro angelical, un humor sarcástico y una atractiva picardía son sus armas infalibles para seducir. Su último amor surgió en Australia mientras rodaba otra de sus nuevas películas, El gran Gatsby. Es la modelo de Victoria’s Secret Erin Heatherton, una rubia de infarto que se suma, tras un año de relación, a la lista interminable de ‘fracasos’ de este rompecorazones con un gusto exquisito.

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Pero ¿qué es lo que falla? ¿Su miedo al compromiso? A DiCaprio le gusta disfrutar intensamente de la vida de soltero, comer en restaurantes exclusivos, viajar a lugares exóticos, coleccionar objetos de arte excéntricos (una pasión que heredó de su padre) y enamorar... ¿Conseguirá seducirnos con su nueva interpretación?

Lo comprobarás en el nuevo filme de Tarantino, Django desencadenado, que estrena este mes. En él nos sorprende como un malvado asesino, Calvin Candie, en una historia que derrocha violencia, lucha de clases y abuso de poder. Papel “muy apetecible”, según él, para un “corazón de oro en la vida real”, como lo definen sus padres, que siempre lo apoyan e incluso trabajan en su productora.

“¿A quién podría confiar mi carrera mejor que a ellos?”, asegura DiCaprio.

MUY PERSONAL
Infancia atípica: creció en un barrio pobre de Hollywood: “Dormía sobre cajas de cómics y mi zona de juego era una chatarrería con adictos al crack”.
Trabajador nato: “No estoy interesado en la fama ni en el dinero, porque no sirven para nada. Solo me importa ser actor”.