Robbie Williams visita España en marzo

El cantante más irreverente de Inglaterra estrena gira, y comienza en nuestro país.

Si Peter Pan fuera de carne y hueso, tendría la piel de Robbie Williams, y es que a sus cuarenta años el cantante es todo un niño que se niega a crecer. Quizás ahí resida su encanto. El británico lleva más de dos décadas en los escenarios, y en este tiempo ha caído muchas veces, pero se ha levantado otras tantas, sin perder esa sonrisa pícara que le caracteriza. Sus adicciones le han llevado a tocar fondo dos veces –“no me hubiera importado morir”, llegó a confesar–, pero hoy, ya rehabilitado, se dedica a coleccionar un éxito tras otro: acaba de grabar con el DJ de moda, el sueco Avicii, el tema The Day, y en marzo estrena gira internacional en España.

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Desde que triunfó como ídolo adolescente en los noventa con Take That, Robbie convierte en oro todo lo que toca. Lo mismo compone canciones que se convierten en himnos –su tema Angels es uno de los más escuchados en los funerales–, que graba videoclips incendiarios que han censurado en varios países, como Rock DJ, donde se arrancaba la piel a tiras.

Aunque el tiempo pasa para todos y ahora tenga una imagen algo más madura, Robbie sigue siendo aquel joven irreverente que se atrevía con todo. Solo hay que ver el cartel de su nueva gira: traje de chaqueta, cara pintada en blanco y negro y mueca gamberra. Felizmente casado, el cantante acaba de tener su segundo hijo, como pudimos ver en Twitter, donde retransmitió en directo el feliz acontecimiento, con multitud de fotos y hasta un vídeo del parto. Genio y figura.

MUY PERSONAL
Más allá de la música: Su última aventura la vive lejos de los escenarios: Farrell, una firma de moda inspirada en su abuelo.
En su piel: El cantante tiene más de 20 tatuajes. ¿Los más curiosos? Un ovni disparando contra una pirámide en su muñeca izquierda, la palabra “love” en su mano derecha, una “a “en honor a su mujer, Ayda, y un osito, dedicado a su hija Teddy.