Pepa Bueno, enamorada de las playas de Cádiz

Es una de las periodistas más respetadas de nuestro país. Al frente de Hoy por hoy desde el pasado mes de octubre, Pepa Bueno ha vuelto a la televisión para ponerse a los mandos del programa de entrevistas Viajando con Chester. La radio y la tele la mantienen ocupada casi las 24 horas del día, pero ella también sabe disfrutar de su poco tiempo libre en esos lugares donde sabe que va a ser feliz...

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Pepa, ¿te gusta viajar?
Sí... He sido muy viajera, pero ahora tengo tan poco tiempo que cuando tengo días libres donde quiero viajar es a mi casa y a mi sofá. Pero he viajado mucho, y me encanta.

¿Y cuál es el lugar que más feliz te ha hecho, donde mejor te has sentido?
Mira, para mí la representación del paraíso son las playas de Cádiz. Allí voy desde que era muy pequeña. Tengo muchos recuerdos y familia... Según voy conduciendo y acercándome a Cádiz se me va dibujando la sonrisa.

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¿Vas a menudo?
Menos de lo que quisiera, pero seguro un par de veces al año. Estar allí un mes me descoloca y me recarga las pilas. Me pongo el pareo y el biquini y me olvido del mundo. Para mí no hay verano si no voy a Cádiz. El año que, por los motivos que sea, no puedo ir mucho tiempo, al menos tengo que reservarme tres o cuatro días. En cuanto piso sus playas se me pone ‘cuerpo de verano’.

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¿Qué playas son tus preferidas?
Todas. He recorrido su costa a lo largo de mi vida, desde Tarifa hasta Cádiz capital, y he ido cambiando según evolucionaban y crecían los pueblos. Yo conocí Conil cuando era un pueblecito de pescadores... Igual que Caños de Meca, Bolonia o Sancti Petri. Tengo amigos y familiares por todo el litoral gaditano.

¿Qué tienen de especial?
Me gusta, sobre todo, su luz, tan blanca y un poco cegadora. Soy muy atlántica. Me encanta la primera luz de la mañana, cuando suelo bajar a la playa. Y también la luz de última hora de la tarde. ¡Qué te voy a contar de los atardeceres! Y si estás en Zahara de los Atunes un día despejado y ves África... ¡poca cosa más se puede pedir! Y en ese entorno, una buena comida, amigos, gente que quiero, risas, no prisas, una larga sobremesa para arreglar el mundo... y ya está el cuadro completo.

¿Eres de las que valoran el destino o la compañía?
Una cosa es viajar y otra estar de vacaciones. Y a mí también me gusta ser viajera, no turista. Y decir: “¡Vámonos a Estados Unidos!”, y recorrer un lugar sin nada planeado o coger el coche, pasar los Pirineos y llegar hasta donde se llegue. Si estoy de vacaciones prefiero rodearme de los míos y disfrutar con ellos.

¿Cuáles son los lugares del mundo que más te han impactado?
Camboya me impactó poderosamente. Fui con un proyecto solidario, Escuela para Todas, que intentaba facilitar una educación de calidad a niñas que habían sido explotadas sexualmente. Es un país tan rico, tan bonito, tan fuerte... Y luego te enfrentas a una realidad tan cruda... Es un lugar que me impresionó bastante. También me gusta mucho Latinoamerica: recuerdo un viaje por la costa pacífica de Colombia que disfruté un montón.. Y me encanta Nueva York, y sigue resultándome un destino muy atractivo, aunque ya lo conozca. Como ves, soy de las que hacen la maleta muy rápido...

En tu tierra imagino que también serás muy feliz...
Eso es otra parte. Badajoz y Cáceres, esos lugares me rescatan. El reencuentro con las raíces, la vuelta al hogar, la comida, la familia... Esa es otra carpeta diferente, que abre otras emociones. Además, es que es una tierra muy bonita. La gente tiene una idea prefijada de ella y luego se queda con la boca abierta. Cuando llevo a amigos les hago un recorrido norte-sur: valle del Jerte, valle del Ambroz, Plasencia, Cáceres capital, Mérida, Tierra de Barros... hasta llegar a las estribaciones de Sierra Morena. Y sí, les dejo con la boca abierta.

Ahora, cada semana emprendes un viaje un poco especial con tus chesters... ¿Cuál es el destino final de esos viajes?
Lo que hay detrás de cada personaje. Rascar y rascar y ver lo que hay detrás de cada entrevistado: ese es el destino final. Y cuando lo consigo me doy por más que satisfecha.

¿Qué tipo de compañero de viaje te gusta para el chester?
Me gustan los que se sientan a conversar. Los que están dispuestos a dar sorpresas, los que se dejan llevar por el devenir de la conversación y llegar a territorios donde no pensabas que ibas a llegar con ellos. Ese es el tipo de personajes que me gustan.  Los que vienen a contarme su argumentario son poco atractivos.