Dafne Fernández: "Cuando más sensual me veo es cuando saco mi lado más masculino"

Es una de las actrices más sexis. Ha protagonizado varias portadas de revistas masculinas, desde las que ha seducido a todo el país. A Dafne la descubrimos en la piel de una adolescente que sueña con triunfar en el mundo del baile en Un paso adelante... Por aquel entonces enamoraba a la cámara con su esbelta silueta de bailarina, su cálida mirada y unos labios carnosos. Ahora, acaba de inaugurar su década de los treinta, se ha convertido en uno de los rostros habituales de nuestras series y está a punto de estrenar la segunda temporada de la exitosa El chiringuito de Pepe, en la que da vida a una atractiva ayudante de cocina capaz de volver locos a todos los hombres de la serie.

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Eres una de las fijas en los ránkings de las más sexis de la pequeña pantalla. ¿Dónde reside tu lado sexy?
Bueno, yo no me considero sexy. Creo que actrices como Blanca Suárez y Úrsula Corberó sí lo son. Yo no exploto ese lado, pero, bueno, no me importa que me vean así.
¿El sexy es una actitud, una pose, una forma de vestir?
Imagino que es un conjunto. La mirada, la ropa, los gestos... Es una forma de ser que está en uno mismo y que la explotas con la actitud y con tu apariencia.

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¿Cuándo te ves más seductora?
Sinceramente, al final del día, cuando ya me relajo. Entonces, con ropa cómoda y al natural, me siento más atractiva...
Y ¿en la alfombra roja? Porque has lucido estilismos muy atrevidos...
Bueno, ahí me gusta jugar. Hay ocasiones en las que apuesto por ir clásica, otras más rockera, otras más sexy... Pero cuando más sensual me veo es vestida con un estilo más masculino... Así me veo sexy, me veo atractiva.
¿Ha cambiado el código en ese sentido?
Sí, claro... Creo que ahora nuestro potencial para seducir no tiene que ver con encajes o labios rojos. Creo que es otra cosa. Las mujeres experimentadas, maduras, con sentido del humor, valientes, aventureras, seguras... son sexis sin más, no necesitan adornarse para serlo.
Hablando de aventuras... Acabas de regresar de un viaje que ha tenido mucho de eso... En Malasia, un mes, de mochilera. ¿Qué te ha aportado este viaje?
Sí que es una aventura. Vas con lo justo e imprescindible. Te mueves por lo que te va contando la gente y así vas construyendo el viaje cada día. Al principio siempre me estresan un poco porque no sé dónde voy a dormir, ni qué me encontraré... Pero cuando estoy allí no siento ningún tipo de estrés, me dejo llevar. La prueba es que no me he mordido nada las uñas. Me encanta disfrutar de la aventura, de la naturaleza, de los paisajes... He descubierto que prefiero todo eso antes que comprarme un bolso o unos zapatos; que también me gustan, no lo voy a negar, pero no los necesito. He estado en Tailandia, en Centroamérica, en Malasia... Y me quedan muchos destinos por descubrir.
Este viaje lo has hecho con tu actual pareja –el fotógrafo Mario Chavarría–, con el que estás viviendo, a juzgar por tu cuenta de Instagram, un momento genial... ¿Qué tiene que tener un hombre para que tú lo veas sexy?
Para mí, el momento más atractivo de un hombre es cuando sale de la ducha, con el pelo mojado y oliendo a limpio. Natural... ¡Ah! Y un hombre feliz y alegre también...

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¿Quién es el hombre más sexy del mundo?
Mi pareja, ¡por supuesto! Y si son rostros conocidos... Ryan Gosling, Benicio del Toro, Tom Hardy... Son hombres muy atractivos pero que no son especialmente guapos. Tienen un ‘no sé qué’...
¿Y quién te parece la mujer más sexy?
Penélope Cruz, sin duda. Es guapa y muy interesante, con personalidad y decisión. La admiro mucho. Además, Julianne Moore, Miranda Kerr, Rachel Weisz... Otra de mis preferidas es Emma Watson. Lo tiene todo: es elegante, comprometida, lista, divertida, guapa...
Decías que el sentido del humor es una de las claves del nuevo sexy... ¿Nos reiremos mucho con lo nuevo de El chiringuito de Pepe?
¡Sí, claro! Esta temporada está concebida para que la gente disfrute al máximo. Además, hemos contado con la participación de los mejores actores cómicos de este país.
El público te descubrió con la serie para adolescentes Un paso adelante...
Si, pero yo empecé a trabajar en esto a los ocho años. Hacía catálogos de moda, me presenté al casting de Malena no es un nombre de tango y me cogieron. Cuando descubrí lo que suponía ser actriz, lo tuve claro. He trabajado con Juan Antonio Bardem, Saura, Enrique Urbizu... Los más grandes. En Un paso adelante me propusieron ya para la primera temporada, pero por aquel entonces estaba estudiando danza clásica, y esa era mi prioridad, y no me podía permitir faltar todos los días porque tenía que rodar... Pero cuando vi esa primera temporada pensé: “¡Esto es como mi propia vida!”. Soy como un amuleto, porque todas las series en las que he estado han terminado haciéndose fuera de España: UPA Dance, Tierra de lobos, Los Serrano....
¿Has madurado mucho desde entonces?
En muchos aspectos he sido siempre muy madura, muy responsable y disciplinada. Imagino que algo tiene que ver el mundo de la danza.
El mundo del ballet también te habrá ayudado a esculpir tu silueta y a tener una pose ciertamente sensual... ¿Por qué dejaste la danza?
El ballet me encanta... Nunca he dejado de bailar, pero soy muy alta y mis posibilidades eran reducidas. Aunque la danza es muy sacrificada físicamente, una de las cosas que más me gustan es el nivel de exigencia que implica. Me gusta ponerme al límite y pedirme cada día más.