Sí, todavía hacen falta feministas

Celebramos el Día de la Mujer.

Meryl Streep nació en los cincuenta y vivió el apogeo feminista en plena adolescencia. Cuando nació Emma Watson estaba al caer el siglo XXI y el feminismo era algo así como una soflama para raras, una consigna demodé que incitaba a la lucha de sexos. Sin embargo, las cuatro décadas que las separan y los supuestos avances sociales que ha traído ese tiempo no han cambiado el leitmotiv de la reivindicación de las mujeres: que somos diferentes está claro, pero no queremos ser desiguales.

Fuera estereotipos

La vuelta de tuerca de esta nueva versión feminista son ellos. Como explica en su blog Coral Herrera Gómez, experta en teoría de género, "tenemos que desaprender lo que significa ser mujer o ser hombre, para poder ser como queramos sin tener que someternos a las 'normas de género' que nos imponen un estilo de vida, unos estereotipos y unos roles, y nos encierran en una identidad inmutable". Esta es una de las líneas de pensamiento del llamado feminismo queer (un término que en inglés significa 'raro' y, en tono despectivo, se aplicaba a los gays para llamarles 'maricas'). Según esta teoría, los géneros son arquetipos construidos socialmente y, por tanto, las clasificaciones universales hombre-mujer o heterosexual-homosexual no hacen sino poner a unos individuos por encima de otros solo porque llevan una etiqueta. Y más aún: esta nueva forma de feminismo pone de relieve los sentimientos como algo no exclusivo de las mujeres, sino del ser humano, sexo aparte. Porque ellos también pueden emocionarse, llorar, amar... y mostrarlo en público.
Junto al feminismo queer, movimientos como el feminismo punk o el ecofeminismo ponen sobre la mesa nuevas formas de entender lo que, en el fondo, es una misma idea: igualdad de derechos y respeto entre seres humanos, más allá de sus genitales.

Las cifras, a favor
En España, aunque el artículo 14 de la Constitución establece la igualdad de todos los españoles ante la ley, las mujeres ganamos por hora casi un 20 % menos que los hombres, por lo que trabajamos 'gratis' 59 días hasta igualar lo que pagan a los hombres por el mismo puesto laboral, según datos del observatorio Women At, de Womenalia. Y no es la única diferencia. Mundialmente ocupamos un 24 % de los puestos directivos y solo hay un 19 % de mujeres en los consejos de administración. En Europa, apenas el 5 % de las empresas tienen presidentas, consejeras delegadas o directoras generales.

Esto, junto al hecho de que aún se promociona que seamos nosotras quienes cuidemos a los dependientes con políticas que nos dan facilidades para que dejemos nuestro puesto de trabajo en lugar de recursos para conciliar, desemboca en otra cifra: las mujeres cobramos casi un 40 % menos de pensión que los hombres.

Las políticas respecto a la maternidad tampoco nos dejan en buen lugar: casi el 50 % de las mujeres declaran que ser madre afecta de forma negativa a su trayectoria laboral. De hecho, en nuestro país el padre solo tiene dos semanas de permiso de paternidad, la octava parte que el de maternidad, por lo que ellos siempre se reincorporan antes a su puesto de trabajo. Estas son solo algunas de las conclusiones del libro Desiguales por ley (Ed. Catarata), de María Pazos Morán, especialista en fiscalidad y género, que repasa cómo la legislación española favorece un modelo patriarcal que acentúa desigualdades estructurales de género desde la base.

Toda esta lista interminable de cifras tiene una traducción en la vida real a la que no podemos volver los ojos. Como explicaba la actriz Emma Watson en su ya famoso discurso, "la realidad es que, si no hacemos nada, llevará 75 años que las mujeres puedan esperar recibir el mismo salario que los hombres por el mismo trabajo, quince millones y medio de niñas serán obligadas a casarse en los próximos 16 años, y, con los índices actuales, no será hasta el año 2086 cuando todas las niñas del África rural podrán recibir una educación secundaria". ¿Quién dijo que el feminismo se quedó en los setenta?

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1 Meryl Streep

Una de las famosas que han hecho del feminismo su bandera es la actriz Meryl Streep. Hollywood se rinde a sus pies no solo por ser una de las grandes, sino también por su combativo discurso a favor de la igualdad de género. Streep ha creado (con una generosa aportación económica) el proyecto The Writers Lab, para que las guionistas mayores de 40 años tengan más oportunidades e iguales salarios que los hombres del sector. También ha escrito de su puño y letra cartas a la canciller alemana, Angela Merkel, y a la presidenta de la Comisión de la Unión Africana, Nkosazana Dlamini Zuma, en las que les ha planteado acciones encaminadas a erradicar la pobreza femenina en el planeta.

El activismo de Meryl StreeP ha llevado a Obama a galardonarla con la Medalla Presidencial de la Libertad.

2 Emma Watson

Un paso más allá va Emma Watson, la carismática Hermione de la saga Harry Potter, toda una valedora de los nuevos feminismos con menos de 30 años. La embajadora de ONU Mujeres hizo que su concepto de feminismo diera la vuelta al mundo con un archicomentado discurso pronunciado en septiembre de 2014 en la sede de la ONU en Nueva York. La clave de sus palabras: "Tratar de mover a todos los hombres para que ellos también se conviertan en defensores de la igualdad de género".

Cada párrafo tiene al menos una frase subrayable, desde la idea de que el feminismo no es sinónimo de odio al género masculino o la necesidad de que ellos puedan mostrar sus sentimientos igual que las mujeres sin ser considerados menos 'machos'.

Este discurso fue la carta de presentación de la campaña HeForShe ('él por ella') de Emma Watson, con la que se pretende que los hombres sean auténticos vehículos de la lucha por la igualdad de género. Para visibilizarlo, nada mejor que un clásico: las camisetas con mensaje, tanto para ellos como para los peques de la casa, que pueden presumir de que su papá es un HeForShe por menos de 15 euros (en Amazon).

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3 Patricia Arquette

La mejor actriz secundaria 2015 aprovechó su minuto de gloria en su primer Oscar para espolearnos: "Hemos luchado por los derechos de todos los demás. Ya es hora de que tengamos el mismo salario y los mismos derechos". Así puso en la agenda un secreto a voces: las enormes diferencias de salario en la industria de un país abanderado de la igualdad... pero poco practicante de su discurso.

4 Emma Thomson

Las actrices maduras no lo tienen fácil. Emma Thompson (56 años) ha hecho suyo el caballo de batalla de la edad. En una entrevista reciente la actriz británica confesaba que le pusieron mil y una pegas para hacer el papel de amante de Hugh Grant en la película Sentido y sensibilidad "porque era mayor para él"... aunque en realidad nació solo un año antes que el galán británico. Y sí, Emma se considera feminista y no entiende a las que rehúyen el calificativo: "Cualquier mujer que dice que no es feminista lo que está diciendo, básicamente, es que no cree en la igualdad de derechos para las mujeres", confiesa de forma categórica.

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5 Taylor Swfit

La cantante Taylor Swift, quien, si bien hace unos años intentó evitar la etiqueta de "feminista", ha terminado justificando que cuando lo hizo "no entendía que decir que eres feminista es simplemente decir que esperas que hombres y mujeres tengan igualdad de derechos y de oportunidades".