Las pioneras del erotismo

Descubre a las precursoras de la literatura erótica.

El descubrimiento de una cartera de cuero con iniciales grabadas en plata puso en jaque a Jean-Yves Berthault, antiguo embajador de Francia en Brunei. ¿Qué contendría? ¿Sería el mapa de un tesoro? ¿Algo mejor? Al abrirla, aparecieron ante él una serie de cartas fechadas en los años veinte, firmadas por una tal Simone, que ahora han sido recopiladas por la editorial Seix Barral en La pasión de Mademoiselle S. Al leer aquella correspondencia, el diplomático se dio cuenta de que se hallaba ante el excepcional testimonio erótico de la lasciva relación entre la dama y un hombre casado. Pero ¿de verdad había mujeres hace un siglo que hablaran como ella, que usaran un lenguaje en ocasiones obsceno y fuesen tan audaces en sus prácticas sexuales? Así es.

Algunas de las intelectuales más reconocidas del siglo pasado fueron autoras de obras tan atrevidas y excitantes que aun hoy harían enrojecer a algunos autores actuales del género. Las pioneras fueron Anaïs Nin y una escritora bastante menos conocida pero igualmente interesante, Sidonie-Gabrielle Colette. En ambos casos fueron las ansias de libertad las que las llevaron a escribir como lo hicieron, sin inhibiciones.

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Anaïs Nin

Nacida en Francia en 1903, Anaïs Nin es autora de relatos tan reconocidos como los de Delta de Venus. Estos fueron escritos a principios de los años cuarenta por encargo de un excéntrico millonario que insistía en pedir descripciones más explícitas en las escenas sexuales. Pero son sus singulares diarios amorosos, editados por Siruela, la obra más preciada de Anaïs. Más de treinta y cinco mil páginas escritas entre 1914 y 1977 nos descubren a esa moderna y apasionada mujer que no dudó en desnudar su intimidad sin complejos, que nos hizo cómplices de sus dudas y sus reflexiones y que nos pintó los telones de fondo del momento en que escribía, ya fuera el paisaje del floreciente París de los artistas o el empañado y gris mundo de la Segunda Guerra Mundial.

Gran parte de su obra, como su primera novela, La casa del incesto, está marcada por el abandono de su padre, el compositor de ascendencia española Joaquín Nin. De hecho, Anaïs empezó a escribir sus diarios en forma de cartas dirigidas a él, suplicándole que volviera a la familia.

María de Medeiros y Uma Thurman en un fotograma de la película Henry y June.

"June es mi aventura y mi pasión, pero Henry es mi amor", decía Anaïs del romance que fue llevado al cine en 1990 por Philip Kaufman en el filme Henry y June.

Anaïs conoció a Miller en 1931 y quedaron fascinados el uno por el otro. Tanto que, aunque dejaron de ser amantes, mantuvieron una correspondencia de por vida. Pero la joven también quedó embelesada por la enigmática June: "Su belleza me inundó. Cuando estaba sentada ante ella pensé que haría todo lo que me pidiera". Fue así como comenzó una relación vampírica que acabaría por agotarla: "Encontraron en mí la imagen intacta de ellos mismos, su respectiva identidad potencial: Henry vio al gran hombre que puede ser; June, su soberbia personalidad. Cada uno se aferra a su imagen buscando en mí la vida y la fuerza". Son esas ofrendas que Anaïs hacía a sus amantes, en las que se entregaba por completo, las que podemos leer en sus diarios ahora que comienzan a ser publicados sin censura.

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Sidonie-Gabrielle Colette

Volvamos sobre nuestros pasos un instante para descubrir quién era Colette, esa otra pionera del erotismo. Novelista, periodista y artista de cabaret, fue la autora de Gigi, novela internacionalmente conocida sobre todo por la versión que para la gran pantalla hizo Vincente Minelli. Colette nació en el París de 1873 y fue la primera mujer miembro de la Academia Goncourt –la famosa sociedad literaria que entrega los prestigiosos premios literarios–. Una intelectual de la que su primer marido, quince años mayor que ella, se aprovechó.

El libertino vio sus dotes para la escritura y la utilizó como 'negro'. Fue él quien firmó 'las claudinas', una serie de cinco novelas reeditadas por Lumen hace una década. En ellas, Colette traza el diario veladamente erótico de Claudine, una colegiala de 16 años, que transcurre entre diversos coqueteos sexuales. Tras ese primer paso, asistiremos a la madurez sexual de Claudine, quien llegará a protagonizar escenas como un ménage a trois. Este, por supuesto, tiene su correspondencia con la realidad. Y es que Colette no fue precisamente una mujer de su época, ni en el aspecto intelectual ni en el sexual, en el cual gozó sin pudor de las relaciones que mantuvo con sus diferentes amantes, hombres y mujeres.

Marguerite Duras

La escritora Marguerite Duras sí era una colegiala cuando mantuvo su primera relación sexual: "Nuestro amor podía llevarnos a la cárcel", escribió en El amante, obra con la que obtuvo el importante premio Goncourt (editada por Tusquets).

Nacida en la Indochina francesa en 1914, supo bien cómo convertir su vida en material literario: su dependencia del alcohol, su experiencia ante los nazis, sus amantes... De estos últimos fue aquel primer amante de la China del Norte el que más la marcó.

De hecho, cuando en 1990 Marguerite supo que el protagonista de su novela El amante había muerto hacía ya muchos años, abandonó el trabajo que estaba haciendo, "y escribí la historia del amante de la China del Norte y de la niña. [...] Escribí este libro en la enloquecida felicidad de escribirlo. Permanecí un año en esta novela, encerrada en aquel año de amor". Una historia en la que podemos ver cómo la madre de la joven olvida todo prejuicio moral cuando la riqueza del comerciante chino entra en juego. Una forma velada de prostitución que podría tener que ver con lo desvelado por la escritora Laure Adler, autora de una polémica biografía sobre Duras. En ella, Adler asegura que la joven Marguerite se habría prostituido en Indochina, muy probablemente una sola vez, para ayudar a su madre, debido a la pobreza en la que se hallaba inmersa la familia.

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El amante, de Marguerite Duras

La película El amante recrea el amor ilícito entre una adolescente francesa y un rico hombre chino, a finales de los años 20.

"A los quince años tenía el rostro del placer y no conocía el placer".









'El amante', de Marguerite Duras

Anne Desclos

Otra pionera en el mundo del erotismo es Pauline Réage. La escritora francesa realmente se llamaba Anne Desclos, pero usaba dos seudónimos: Dominique Aury, como era conocida en el mundo intelectual, y Pauline Réage, nombre con el que firmó dos novelas eróticas: Historia de O y Retorno a Roissy (Ed. Tusquets).

Es la primera, publicada en 1954, una de las mejores y más importantes novelas eróticas que se hayan escrito. Popularizada en 1975 por una famosa versión cinematográfica protagonizada por Corinne Clery, la historia de una fotógrafa parisina que por amor a su amante se convierte en objeto sexual es aún hoy una lectura desgarradora y sumamente atrevida.

Nacida en 1907, Anne no reveló hasta los 86 años ser la autora de tan excitante lectura, y durante cuarenta años solamente hubo especulaciones sobre su posible autor. Es más, la anciana escritora confesó, cuatro años antes de morir, que la novela surgió como una carta de amor al también escritor francés Jean Paulhan, su amante y con quien trabajó en la editorial Gallimard.

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La versión cinematográfica de Historia de O llegó a la gran pantalla en 1975.

Historia de O causó un escándalo en la sociedad de la época, y eso a pesar de que según su editor el texto respondía a lo que millones de lectores sentían pero no se habían atrevido ni siquiera a formular. Quizás por ello circuló por todo el mundo, muchas veces clandestinamente, hasta convertirse en un imprescindible clásico.

Sin embargo, aquel texto fue para Anne una herramienta más con la que conquistar el corazón de su amante, y desde luego no había pensado en publicarlo. De hecho, en el prólogo de una segunda novela que continúa la historia de O, Retorno a Roissy, Anne relata su motivación para crear ambas obras: "Cierto día, una muchacha enamorada dijo al hombre que amaba: 'Yo también podría escribir una de esas historias que te gustan...'. '¿Tú crees?', respondió él". Tras aquella respuesta, la autora encontró en un catastro el apellido Réage y lo tomó prestado junto al nombre de Pauline, por ser este el de dos célebres 'desvergonzadas': Pauline Borghése, hermana menor de Napoleón Bonaparte, y Pauline Roland, periodista enjuiciada en 1850 por socialismo, feminismo y desenfreno. Después, y encerrada en un cuarto, se dedicó a escribir: "Lo hacía como se habla en la oscuridad al que uno ama, cuando las palabras de amor han sido retenidas demasiado tiempo y se derraman por fin", confiesa.

Simone de Beauvoir

A quien nadie pudo someter fue a Simone de Beauvoir, autora de frases como la siguiente, un escándalo en su época: "La mujer es vampiro, gubia, devoradora, bebedora; su sexo se nutre glotonamente del sexo masculino". La novelista y pensadora francesa nacida en 1908 no solo reivindicó los derechos de la mujer, sino que las revolucionó con lecturas como El segundo sexo, la biblia del feminismo.

La opresión masculina y el confinamiento en el hogar son solo algunas de las claves de una obra que sigue resultando interesante y que se atrevió, en 1949, a señalar las diferencias sexuales y eróticas entre géneros. Simone dejó muy claro que también había un placer femenino y que pedir podía ayudarnos a satisfacernos: "Amante o marido, si ella no tiene en su compañero una confianza absoluta, su erotismo quedará paralizado por la prudencia". Como en las anteriores escritoras, su vida estuvo plagada de encuentros amorosos, si bien fue con Jean-Paul Sartre con quien la compartió. De hecho, con el filósofo también tenía en común el gusto por una jovencita que fascinaba a ambos y cuya relación se ve reflejada en La invitada, una de sus mejores novelas.

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Almudena Grandes, el 'boom' en España

Fue el impulso de un premio lanzado por la editorial Tusquets, La Sonrisa Vertical, el que nos dio la obra erótica más reconocida en nuestro país, Las edades de Lulú. Su autora, Almudena Grandes, fue la segunda mujer en recibir el galardón. La primera fue Mercedes Abad por Ligeros libertinajes sabáticos.

También la famosa Corín Tellado escribió entre los años 1978 y 1979 veintiséis novelas eróticas para la colección Especial Venus, de Bruguera, oculta tras el seudónimo de Ada Miller, unas obras rescatadas hoy en ebook por la editorial digital Leer-E.

Las edades de Lulú

Corría el año 1989 cuando la escritora nos asombró con la historia de una joven de 15 años seducida por un amigo de su hermano mayor. Tras una primera experiencia, Lulú se rendirá a un mundo de fantasías sexuales y orgías que la llevarán hasta el sometimiento. Un éxito y una espléndida novela que fue llevada al cine por Bigas Luna y en la que vemos a un jovencísimo Javier Bardem en uno de sus primeros papeles.