Reír, tu secreto de belleza

La risa es un don, un regalo, un alimento para el espíritu. Según nos vamos haciendo mayores, se va perdiendo como el pelo en los hombres y la cintura en las mujeres, pero hay unos privilegiados que mantienen esa capacidad intacta. Las personas sonrientes son más bellas, parecen más jóvenes y tienen mucho más éxito. Los gestos esculpen el rostro a lo largo de los años: si estás siempre enfadada, en la madurez lo reflejará la dureza de tu cara, igual que la dulzura o las lágrimas.
Me encanta la gente que ríe, porque eso quiere decir que son vitales, positivos, generosos; afrontar el día con una sonrisa es alegrarle la vida también a los demás. La risa es maravillosa, siempre que no sea fácil y simplona, y estaréis conmigo que no hay nada más atractivo que unos ojos que ríen.
No me olvido, porque me parece un milagro, de que llevamos nueve años editando la revista: los cumplimos en noviembre, igual que mis hijos pequeños. AR es como un talismán para mí: desde que salió el primer número, mi vida ha sido un cajón lleno de sorpresas inesperadas. Por supuesto, no todas buenas, pero, incluso las que no lo han sido, con el tiempo se han convertido en positivas. Nueve años juntas, viendo pasar los protagonistas de cada momento y las modas, hemos vivido años de prosperidad y de crisis, pero al final, lo importante, los sentimientos, la solidaridad, los valores universales, siguen siendo los mismos, y nosotras tenemos un año más, pero aquí estamos de pie, luchando por los nuestros y, lo que es más sorprendente, si seguís los consejos de AR, más jóvenes y más guapas.
Hay cosas que sí que han cambiado. Hace nueve años no necesitaba gafas para leer; ahora no me puedo despegar de ellas. Pero, en lugar de ser un problema, se han convertido en un complemento divertido y que me gusta casi tanto como los zapatos. Las que están en la foto son mis favoritas.
Gracias por acompañarnos en este viaje.

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ANA ROSA QUINTANA