De peores hemos salido y sabemos que se sale. ¿Cuándo? ¿Cómo? Esa es otra cuestión, pero permitidme que en este primer número de 2011 le ponga un poco de azúcar a la situación.
Posiblemente la macroeconomía seguirá dándonos sobresaltos, la economía nacional, si no cambian mucho las cosas, va a ser un desastre, y nuestra vida cotidiana será bastante más difícil, pero seguimos teniendo amigos y familia, seguimos disfrutando de nuestros momentos privados y nos seguiremos enamorando y riendo con las pequeñas cosas.
Afortunadamente, las personas tenemos la capacidad de adaptarnos a las circunstancias y, sobre todo si nos lo proponemos, de poner el foco de atención en aquello que realmente nos importa y nos hace felices, sencillamente felices.
Cuando peor va todo es momento de valorar lo que tenemos, exprimir los buenos ratos y hacer una relación de todo lo maravilloso que poseemos. Es tiempo de cerrar las ventanas para que no entre el ruido y mirar hacia dentro. Yo no me resigno a pedirle a este año que sea benevolente con nosotros y lanzo mis tres deseos: Salud, Trabajo y Libertad.
Salud porque absolutamente todo, los problemas sentimentales, económicos, laborales… dejan de tener importancia cuando nosotros o alguno de los nuestros tiene problemas graves de salud. Espero que ninguna de vosotras se vea en esa situación y por eso os deseo muchísima salud, lo demás pasa.
Trabajo, que ya no es una maldición bíblica sino un privilegio, que podáis mantener a vuestras familias con dignidad.
Libertad para pensar, expresarte, decidir qué quieres hacer con tu vida, quién te va a representar, que opción sexual quieres vivir. Libertad para educar a tus hijos, practicar tu religión, que nadie se sienta rechazado por ser diferente. Que nadie nos diga cómo, cuándo o qué tenemos que hacer con nuestra vida. Que nadie nos imponga lo que tenemos que pensar.
Tengo muchos más deseos que me gustaría que se cumplieran para todos, pero creo que con estos tres no sería un mal año. Y aviso: los deseos, si se piden con auténtica fe, se cumplen. Os lo aseguro. Sólo hace falta creer, desearlo de verdad y ser buena persona. De momento, a mí se me ha cumplido uno, salir en la portada con Antonio Banderas.
Feliz 2011.

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