Todo por los demás

Como todos los años nuestras lectoras ha votado sabiamente a la Mujer y el Hombre del año.

Como todos los años, nuestras lectoras han votado sabiamente a la Mujer y el Hombre del año. En 2010 han merecido este título dos personalidades radicalmente opuestas y que, por caminos divergentes, han llegado al mismo punto: el del servicio a los demás.
María Blasco, por sus hallazgos en la lucha contra el cáncer y el envejecimiento. Desde su laboratorio dedica su vida a la investigación; es una mujer joven, tímida y que ha conseguido grandes logros fruto de un trabajo arduo y callado.
Bertín Osborne, por su lucha para conseguir que los padres que tienen hijos con problemas neurológicos encuentren apoyo, y los niños, los mejores tratamientos. Desde que nació Kike, su mujer Fabiola se dedica en cuerpo y alma a la rehabilitación de su hijo y Bertín utiliza su popularidad para conseguir recursos y despertar conciencias, tanto públicas como privadas.
Dos vidas más dispares imposible, María dedicada al estudio y Bertín un bon vivant que se lo ha pasado bomba, en ocasiones rodeado de frivolidad, y que como San Pablo cayó del caballo y se dio de bruces con la realidad de muchas familias. Otro posiblemente hubiera utilizado sus recursos  y su esfuerzo para su hijo. Sin embargo, como hombre de bien y luchador, se ha volcado en los demás.
Una mujer y un hombre que nos recuerdan que nada se consigue sin esfuerzo y amor hacia quienes te rodean, por eso en AR hemos elegido febrero para hacerles nuestro homenaje: el mes del amor.
Aunque San Valentín sea un invento de marketing, nos gusta todo lo que nos impulse a dedicarle un día a nuestra pareja con un detalle, una flor, o una cena maravillosa. Podemos utilizar alguna de las que nos dan nuestros cinco hombres guapos.
En año de crisis volvemos a los regalos ‘currados’, porque no por gastar más se consigue mejor resultado. Nuestra pareja debe percibir que, para dar con el detalle perfecto, hemos pensado mucho en él o ella. Sea lo que sea, seguro que acertamos y, sobre todo, revitalizamos nuestra relación a veces maltrecha por lo cotidiano. Que este 14 de febrero celebremos la vuelta al romanticismo, las cartas de amor y las caricias.

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