Por fin, el sol

“Es tiempo de placeres divertidos y económicos. Guarda el negro en la ropa y los pensamientos y aprende de la naturaleza que florece”.

Tenemos que ahorrar electricidad, apretarnos el cinturón, ayudar a nuestros familiares y amigos en paro, conducir más despacio... pero con crisis o sin crisis, llega la primavera, empieza a calentar el sol, los días son más largos, florecen los lilos, el campo se llena de color, La Vera se convierte en un mar blanco de cerezos en flor y, además, la sangre se altera.
Es tiempo de pequeños placeres divertidos y económicos. De salir de nuestros agujeros y empezar a disfrutar del exterior: terrazas sin estufas, ríos, barbacoas; de visitar los maravillosos jardines que adornan nuestras ciudades, de pasear; de que los afortunados que viven cerca del mar se den el primer bañito. Se vuelven a llevar las excursiones: tenemos maravillosos parajes cerca que hemos cambiado por el aeropuerto en cuanto tenemos un fin de semana largo.
El plan de esta primavera pasa por lo más próximo: salir al campo, mejor con mantel, cesta, tortilla y nevera; volver al cine con palomitas y llenar nuestra vida y nuestra casa de color.
La moda en tiempo de crisis –ocurre cíclicamente– se llena de brillantes colores, lunares, flores y mezclas.
Y el rey de esta primavera es el blanco, de todas formas y maneras, romántico, hippie, esperanzador.
Saca del baúl todo lo que tengas de color y mézclalo sin complejos: naranja con morado, amarillo y azul, turquesa con cualquiera. Se lleva todo, lo importante es que sea atrevido y alegre. Guarda el negro en la ropa y en los pensamientos y aprende de la naturaleza: pase lo que pase, el mundo en primavera florece.
Feliz Primavera.

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