Un verano 
sencillo

“Es bueno conservar los momentos de intimidad con tu pareja y reconocer que podemos amarnos pensando de manera diferente y sin que nos guste lo mismo”

Posiblemente estemos ante las vacaciones más austeras que muchos hayamos conocido, aunque espero que el próximo año podamos darnos alguna alegría. De momento, tenemos un clima extraordinario, unos pueblos maravillosos y muchas ganas de quitarnos el tacón y el rímel, guardar el teléfono móvil en un cajón, sacar las chanclas y los pareos y no hacer nada más que disfrutar de los nuestros. Este invierno ha sido emocionalmente durísimo, agotador diría, pero los españoles siempre nos hemos caracterizado por una sabiduría ancestral que nos lleva a saber disfrutar de la vida incluso en los peores momentos.
Aparquemos por unos días el reloj, los problemas y las hipotecas, y tirémonos en la playa, el río o la piscina, disfrutando de un gazpacho y un tinto de verano. Tenemos que confiar en nosotros, porque somos un país de gente preparada y trabajadora.
Si preguntas este año cuáles son los planes de verano, descubrirás que se han acabado los viajes exóticos y los veraneos largos. Se vuelve a los de toda la vida –mucha terracita y tomar el fresco–, pero sobre todo a un verano natural de cosas sencillas y mucho descanso. Eso sí, una advertencia para las parejas: la vuelta de las vacaciones es un momento peligroso: después de una convivencia intensa se disparan los divorcios. Una de cada tres rupturas se produce entonces, así que poned atención y no pretendáis estar las veinticuatro horas con él, sobre todo si han aparecido desavenencias durante el año. Es bueno conservar los momentos de intimidad y reconocer que podemos amarnos pensando de manera diferente sin que nos guste exactamente lo mismo.
P.D. Me encantaría ver vuestras fotos con vuestro AR en Twitter (#aquileomiar) o en Facebook. Habrá regalitos. Y así puedo conoceros y poner cara a esas maravillosas mujeres que nos inspiráis número a número.

Publicidad