Regálate tiempo

Descansar, relajar, viajar, escapar... me quedo con escapar para este mes de agosto. Necesitamos escapar de una rutina llena de ruido e incertidumbre, pensar que cuando reaparezcamos en nuestra vida real todo va a ser como antes. Ya sabemos que el otoño va a ser duro para nuestro país, pero mientras llega, tenemos una tregua de sol, agua, siesta y tinto de verano. Descansados se ve todo con mucho más optimismo.
Las vacaciones nos regalan tiempo para estar con nuestras familias, disfrutar de nuestros hijos sin horarios ni carreras; eso solo ya es un lujo, especialmente para las madres que trabajamos. ¡Qué racionado tenemos disfrutar de ellos!, con lo maravilloso que es desayunar, comer, cenar y pasear juntos, sin mirar el reloj.
Cada uno tiene una actividad favorita en verano: los hay que se lanzan sin tregua al mundo del deporte, ahora natación, luego pádel, un poco de bici o footing playero; los que se torran al sol como si estuvieran cumpliendo una jornada laboral; los jóvenes que se apuntan a la noche y no ven la luz del sol... En fin, cada uno intenta romper sus rutinas como puede. Mi actividad favorita es perder el tiempo: es maravilloso desperezarse por la mañana y quedarse en la cama el tiempo que te apetece, sin prisa; hacer sobremesa después del desayuno, leer los periódicos con tranquilidad, quedarte a vivir en el baño y luego cualquier cosa que no esté prevista, sin horario, improvisando, dejándote llevar: comer cuando tengo hambre, bañarme si me apetece o tumbarme con un libro y acabarlo si me engancha. Perder el tiempo es ganar libertad y lucidez, es dejar de correr para la mayoría de las veces ir a no se sabe dónde ni para qué. Perder el tiempo es regalártelo a ti, dejar la mente en blanco y que empiecen a fluir las buenas ideas. Deja aparcado el “tengo que” y regálate el mejor mes de agosto de tu vida.

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ANA ROSA QUINTANA