La felicitación de Navidad de Ana Rosa Quintana

"Os deseo a cada uno de vosotros un 2016 lleno de alegría en vuestras casas, que lo demás ya irá llegando".

Datos para los supersticiosos: 2016 es bisiesto y comienza en viernes. La última vez que un bisiesto empezó en viernes fue en 1988, gobernaba Felipe González, ese año una huelga general le obligó a retirar la reforma laboral, y es fácil que vuelva a ocurrir. Irán e Irak estaban en guerra. Murió Tarradellas, quien fue presidente de la Generalitat en el exilio –es solo un dato–, y se estrenó Mujeres al borde de un ataque de nervios, buena noticia. Hasta aquí, curiosidades varias de bisiestos gemelos.

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Diréis que por qué mi obsesión por el bisiesto. Realmente no tengo ninguna explicación lógica, pero no me gustan los bisiestos: son años diferentes, no porque se hundiera el Titánic en bisiesto o porque John Lennon naciera y muriera en bisiesto o porque para mí no hayan sido demasiado buenos. Simplemente les tengo un poco de manía.

Espero que este 2016 nos traiga buenas noticias y cambie mi percepción tan poco racional. La verdad es que empieza algo revuelto en el mundo, con cambios importantes en nuestra forma de vida en todo lo relacionado con la seguridad y las libertades individuales. Lo que ya parece claro es que va a ser un año de transición y de grandes cambios en la política española. Ese momento en el que se desecha lo viejo y nos preparamos para lo nuevo. Me gustan los cambios, aunque hasta que todo se pone en su sitio son tiempos de inestabilidad.

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Por cierto, no os olvidéis de felicitar a los nacidos el 29 de febrero. No son muchos, pero como, por ejemplo, Pedro Sánchez, solo tienen la oportunidad de celebrar su cumpleaños en su día cada cuatro años.

El año que estrenamos va a ser muy interesante, con grandes cambios en política, y espero que mucho mejor para todos si continúa la recuperación económica. Creo, sinceramente, que este bisiesto sí que va a ser una ruptura para bien. Venimos de años oscuros de incertidumbre para muchas familias, y ahora que las cosas van mejor toca que los políticos puedan dejar de preocuparse de la prima de riesgo y miren a las neveras de los ciudadanos. Menos macro y más calle. Menos austeridad y más sensibilidad.

Os deseo a cada uno de vosotros un 2016 lleno de alegría en vuestras casas, que lo demás ya irá llegando.

Feliz 2016, aunque sea bisiesto.

Ana Rosa