Piernas en forma
Esbeltas, modeladas, flexibles, finas, sedosas... La genética manda mucho en semejante exuberancia, pero te ofrecemos pequeños trucos para que saques partido a tus andares
Estrías
Dicen que puedes conocer la edad de un árbol por los anillos que aparecen en el tronco. Con las mujeres pasa algo parecido: puedes saber el número de dietas que han hecho a lo largo de su vida en función de las estrías que tengan. Aquí la genética no manda nada. Esas antiestéticas rayas salen por los cambios bruscos de peso. ¡También en las piernas! En los muslos, rodillas y gemelos pueden aparecer estas roturas de tejido. La dilatación y posterior reducción de la piel es la causante de las estrías, pero tienes una manera de luchar contra ellas: antes de que salgan, hidrata bien la zona. Si ya no tiene remedio, en la Clínica Smalia (Madrid, tel.: 916 362 670) aplican un tratamiento de mesoterapia para combatirlas. Se aplican fármacos vasodilatadores y regeneradores directamente sobre las estrías. Los resultados se notan más en las que tienen un tono violáceo o púrpura, las más recientes. Si son consecuencia de los cambios bruscos de peso, puedes optar por otro sistema: la dermoabrasión. Con esta técnica se provoca la erosión terapéutica de la piel, como si se arañaran, mediante unos pequeños cristales de aluminio. De esta manera, se ‘lija’ la dermis para reducir y acortar las lesiones.
Desínflalas
La hinchazón de las piernas suele estar causada por la retención de líquidos. La genética te puede jugar una mala pasada, ya que existen personas más propensas, pero no lo des todo por perdido. Para prevernirla, modifica tu dieta: olvídate de los embutidos, los quesos o los frutos secos por su alto contenido en sal. Si sigues con molestias, visita a tu médico de cabecera, quien analizará si es por falta de ejercicio y una dieta desequilibrada, o si necesitas diuréticos. Pero recuerda que sólo un experto puede recetarlos, porque si no tienes en cuenta tus necesidades de agua, puedes sufrir una pérdida de potasio que provocaría trastornos del corazón. Si necesitas ayuda extra, te recomendamos Nuad Kha (45 ..), un masaje tailandés que ayuda a eliminar líquidos. En The Lab Room (Madrid, tel.: 915 760 847).
Desafía la gravedad
Lo que tienen las leyes de la física es que siempre se cumplen y, por desgracia, la Ley de la Gravedad es una de ellas. La consecuencia es que las alteraciones en las fibras de elastina y colágeno hacen que la piel se relaje, y llege la flacidez. El ejercicio (sí, otra vez más el ejercicio) es tu gran aliado. Pero, para que no te deprimas, debes saber que las piernas son muy agradecidas: en cuanto realizas algo de deporte notas los resultados. Los músculos de la cara posterior de las extremidades inferiores no los utilizamos en nuestra vida cotidiana, de manera que, en cuanto los ejercites, verás cómo se endurecen. Pero si eres perezosa, en la Clínica Guimón (Bilbao, tel.: 944 438 559) ofrecen el sistema Refining (2.500 €): con anestesia local, lícua la grasa que desdibuja la silueta, disminuye la celulitis y atenúa la flacidez.




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