Encuentra tu momento
Suele ser un tema tabú, pero lo cierto es que más de siete millones de personas en nuestro país padecen estreñimiento y, de ellas, más de un 75% son mujeres. No pongas excusas, sea cual sea tu estilo de vida, seguro que hay una solución para ti; búscala cuanto antes
Viajera
Se tiene que acostumbrar a los baños de medio mundo. Una de las razones, sin duda la más sencilla y campechana, de que el estreñimiento afecte a más mujeres que a hombres es porque ellos, por lo general, ‘no extrañan’ y son capaces de ir al baño si están de viaje, en la oficina... o de visita. Ellas, sin embargo, opinan que “como en casa, en ningún sitio” (un 77% de mujeres piensa así, según un estudio del CIDE, Centro de Información Duphar sobre estreñimiento). Así que si te ves obligada a viajar continuamente y no vas al baño con la frecuencia deseada debes: poner de tu parte para acostumbrarte a utilizar ‘rincones’ ajenos y probar con algún laxante oral suave que aligere el tránsito intestinal como Duphalac, de laboratorios Solvay.
Sedentaria
El sillón, su lugar favorito después de un duro día. La falta de ejercicio físico es, precisamente, uno de los factores que favorece el estreñimiento. Por lo tanto, debes hacerte el firme propósito de emplear una pequeña parte de tu tiempo libre (al menos diez minutos) a moverte. Caminar puede ser una buena opción, pero si no quieres salir de casa puedes contraer y relajar el abdomen. ¡Hazlo siempre que te acuerdes! Como complemento, además, conviene que tomes fibra. Si incluyes en tu desayuno una ración de cereales All-Bran, de Kellogg’s (unos 25 ó 30 gr diarios), la ingesta se convertirá en algo automático e irás al baño con regularidad. También puedes añadir a la leche Benefibra, de Novartis, unos polvos sin sabor de lo más efectivo.
Naturalista
La mejor medicina está dentro de su despensa. Si llevas una alimentación sana, rica en frutas y verduras (que a su vez son ricas en fibra), es posible que nunca padezcas estreñimiento de forma continuada, pero sí lo puedes sufrir ocasionalmente. Si te ocurre, aumenta el consumo de kiwis, sobre todo en ayunas y, si aún así no consigues regularizarte, prueba a tomar laxantes naturales, en infusión, como Aquilea Laxante. Tiene hierbaluisa, fresno, anís, coriandro, malva... y combina la acción laxante con la antiespasmódica (para evitar dolor abdominal). Toma una tisana al día, preferiblemente por la noche, para que el efecto aparezca la mañana siguiente.
Estresada
No puede perder ni un solo minuto al día. No vas al baño porque no tienes tiempo, ¿verdad? Entre trabajo, niños, reuniones, casa... Seguro que hasta te preguntas: “¿Cuándo fue la última vez que...?”, porque ni te acuerdas. Tienes que actuar rápido si no quieres que se convierta en algo crónico, con el consiguiente malestar intestinal, sensación de hinchazón... La solución más rápida sería un microenema, pero úsalo sólo bajo prescripción médica ya que no conviene acostumbrar al cuerpo a esta ‘ayuda extra’, pues el intestino podría volverse vago. Hay complementos alimenticios, en pastillas, con frutas y plantas, como Lax 365, que te ayudarán.
Disciplinada
Cada tarea se hace a su hora, ni antes ni después. No es obligatorio ir al baño todos los días, ni tampoco a la misma hora. Sólo se considera estreñimiento si la frecuencia es menor de tres veces por semana, así que... tranquila. Si aun así consideras que quieres controlar más tu regularidad, la solución es sencilla. Siéntate, sí o sí, diez minutos cada mañana después de desayunar. Así estimularás el colon y, tras una semana, tu organismo querrá evacuar siempre en ese momento. Si además tomas todos los días un yogur Activia, de Danone, tendrás el ‘éxito’ asegurado. Sus Bífidus ActiRegularis (exclusivos de Danone) estimulan el intestino. Otra opción es Plantaben, de laboratorios Rottapharm: es polvo de semilla de plantago ovata que se disuelve en agua y facilita el tránsito.




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