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No sin mi almohada

No es un grito de guerra. Para muchas personas, es una necesidad. El colchón, la almohada, la temperatura exterior y el nivel de estrés que acumulamos durante el día son claves para lograr una placentera noche de sueño

Por: Cantal Ceña

Durante la época estival, no sólo variamos nuestra rutina, sino que, además, disponemos de más tiempo para los pequeños placeres como, por ejemplo, dormir la siesta. “La siesta es un fenómeno fisiológico que el cuerpo nos pide, más o menos, a las ocho horas del despertar principal de la mañana”. Según explica García Borreguero, “la siesta puede ser una compensación a la falta de sueño de la noche anterior, pero, en este caso, se convierte en un círculo vicioso. Cuando supera los 20-30 minutos, las probabilidades de que dificulte la conciliación del sueño la noche siguiente son más altas”, afirma.
Por último, la cama en la que descansemos cada noche nos va a ayudar a que este descanso sea más o menos efectivo. “Lo que sí es verdad es que con la almohada sucede igual que con el colchón: cada persona debe encontrar su opción ideal, la que le resulte mas cómoda”, opina el doctor Estivill.
La relación que se tiene con ella es tan particular, que ya en algunos hoteles de lujo se pueden encontrar amplias cartas de almohadas para que el cliente se sienta como en casa. Todo comenzó con el concepto Heavenly Bed, un sistema de cama exclusivo de los 169 hoteles Westin, entre ellos el Palace de Madrid. Indicada para el descanso absoluto del cliente, consta de un colchón diseñado a medida, tres sábanas de lujoso algodón y un edredón de plumón, además de cinco almohadas. En cuanto a las cartas de almohadas, ¿cuál es la más extensa del mundo? La de la cadena estadounidense Conrad Hotels and Resorts, que cuenta con más de 75 modelos diferentes entre los que elegir. Desde diferentes formas hasta todo tipo de relleno, como plumas de los patos más exóticos, fibra de carbono o algodón. Las más originales cuentan con un extra de aromaterapia: una de ellas está perfumada con eucalipto, bergamota, árbol de té y sándalo, lo que favorece una correcta respiración.

A la hora de comprar, elegir un buen equipo de descanso es una decisión tan importante que, a veces, hasta nos quita el sueño. Pero ¿por qué es tan relevante dar con el colchón y la almohada adecuados? Según un estudio de Asocama, un 60% de los españoles reconoce que el equipo de descanso incide en la calidad del sueño. Y así es. “Es muy importante la superficie en la que dormimos. No existe el colchón ideal, simplemente debemos escogerlo en función de la comodidad que nos produce uno determinado”, asegura el doctor Estivill.

Los tres requisitos a tener en cuenta en un equipo para garantizar nuestro descanso son firmeza, acogida e higiene. Cada vez es más importante el confort. Por ello se ha producido una auténtica revolución de los acolchados en los últimos años incorporando viscoelástica (un material antigravedad empleado por la NASA), látex u otros materiales que permiten experimentar una mayor sensación de comodidad. ¿Cómo saber cuál es el más adecuado para nosotros? La viscoelástica alivia la presión sobre el cuerpo, aportando una sensación de ingravidez y, por otro lado, se trata de un material atérmico, es decir, que no transmite ni frío calor. En cuanto al látex, permite también una gran sensación de confort, pero hay que saber distinguir entre el natural (extraído de la resina del árbol de caucho) y el sintético. Este último transpira menos y tiene un olor más fuerte. Pero sobre todo, no hay que confundir la viscoelástica con el viscolátex. Éste es una mezcla de los dos materiales, con el núcleo de látex y la capa superior de viscoelástica. El doctor Estivill advierte: “En general, podemos decir que los materiales son aceptables, pero el factor clave es el confort”.

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