Respira bien, vive mejor

Respiro, luego existo. Algo tan vital como es el hecho de inspirar y espirar es sinónimo de vida. La respiración es nuestra actividad fundamental, puesto que es la única que hacemos a cada instante y a lo largo de toda nuestra existencia. Sin embargo, pocas veces durante el día somos conscientes de este acto natural y reflejo.

Dime cómo lo haces…
¿Te imaginas a un pájaro pensando en sus alas durante el vuelo? Las aves saben perfectamente que dejar de volar supondría la muerte, mientras que nosotros podemos respirar deficientemente y, aun así, seguiremos viviendo. La respiración profunda es algo que los bebés hacen de una manera totalmente natural y que conforme avanzamos en edad, olvidamos.
Deberíamos ser conscientes de que el aire que tomamos es nuestra fuerza vital. Entre ese gesto y el estado de salud del organismo hay una profunda dependencia. Sería algo así como dime cómo respiras y te diré cómo te encuentras. La experta en técnicas respiratorias María Garrigues Walker, nos enseña a sacar todo el provecho a este acto cotidiano. Con los sencillos ejercicios que te proponemos en la página siguiente, verás cómo tu organismo pronto empieza a notar los múltiples beneficios de respirar con cabeza. ¡Tan sólo tienes que dedicarles cinco minutos al día! y puedes hacerlos en cualquier situación: mientras trabajas, caminas, estudias, cocinas, lees…
Éstos son algunos de los puntos positivos de hacer de la respiración un arte:
Digestión. Hay una unión muy estrecha entre la respiración y la digestión. Coger aire de manera superficial y rápida debilita el organismo, al mismo tiempo que produce un combustión incompleta. Por el contrario, con la respiración lenta y profunda, la sangre penetra en todos los vasos capilares de los pulmones permitiendo así una oxigenación mayor y una vitalidad más dinámica. Además, si mientras comemos respiramos mal, es decir tragamos aire en vez de inspirarlo, esto nos puede provocar molestos gases.
Calidad de la piel. Respirar mal también afecta a la epidermis: le falta oxígeno, le quita vitalidad y transparencia, y presenta un color opaco. Una inspiración y espiración profundas y pausadas liberan el sistema nervioso de la acumulación de productos tóxicos.
Ansiedad. Con la respiración profunda debilitamos de manera considerable el estado de ansiedad, ya que se produce una relajación activa, que nos recarga de energía positiva.
Dolor. Muchas molestias de cabeza y de estómago pueden aliviarse con una respiración adecuada. Una terapia sencilla para las dolencias de estómago es realizar dos respiraciones profundas seguidas y parar y repetirlo durante cinco minutos.

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