comentar imprimir enviar

Yo, aquagym

Si tu objetivo es hacer ejercicio, no te gusta correr y saltar pero te encanta estar en el agua, esta disciplina es la ideal para tí.

aquagym

Está demostrado: ejercitar el cuerpo dentro del agua reúne un sinfín de ventajas. La relajación, el fortalecimiento de la masa muscular y la rehabilitación de lesiones traumatológicas son sólo las más conocidas. El fitness acuático resulta también estupendo para problemas de sobrepeso, pues se utilizan más fibras musculares y hay mayor gasto calórico que en la gimnasia tradicional. También trae beneficios en el tratamiento de dolores de rodilla, tobillos o espalda y, por supuesto, en mujeres embarazadas, que con el aquagym pueden evitar las varices y hemorroides, la hinchazón de piernas y el dolor lumbar.
Todo el mundo puede practicarlo sin inconvenientes: no hace falta saber nadar y personas de diferentes edades y condiciones físicas pueden seguir la misma clase. Además, como la flotación promovida por el agua reduce el riesgo de lesiones, los pacientes recién operados o en rehabilitación pueden participar de programas de entrenamiento aeróbico que serían riesgosos de realizar en tierra.
Este deporte aprovecha todos los beneficios relacionados con el ejercicio en el agua, incluyendo los de la natación, uno de los deportes más completos. Ambas disciplinas poseen un efecto terapéutico y antiestrés muy favorable, ayudando a estar bien en cuerpo y mente.
A nivel psicológico, el aquagym proporciona mayor capacidad de resistencia al estrés, mejora la auto confianza y la autoestima y ayuda a prevenir enfermedades psicosomáticas como la depresión o las fobias. Además, el simple hecho de estar en el agua provoca placer y alivia las tensiones musculares, ocasionando un gran bienestar físico y mental.
Pero, ¿dónde y cómo debemos practicarlo para que sea efectivo?
En piscinas de poca profundidad: de 1,20 m a 1,50 m.
La temperatura del agua debe oscilar entre los 28ºC y los 31ºC.
Los ejercicios deben basarse en repeticiones y usando diferentes materiales: pesas, pelotas, churros de goma, etc.
Acompañados de música y con estiramientos antes y después de cada sesión.
Para optimizar las clases es necesario que el profesor tenga a su cargo un grupo de no más de 18 alumnos, así podrá dar consejos personalizados y seguir la evolución de cada alumno.

facebooktwitteryoutube

Cursos de formación