Formas de hacer dieta
Cuál es la que mejor te va
Hay tantos defensores como detractores de cada nueva dieta. Descubre cuál es la más indicada para ti.
Al igual que a cada mujer le va un tipo determinado de vestido o le favorece más un color, a cada cuerpo le ajusta una manera de perder peso. Para realizar este artículo hemos contado con la ayuda de David Mariscal y Concepción Vidales, médicos especialistas en nutrición; Jesús Calderón, especialista en análisis de sensibilidad a los alimentos y Juan José Rodrigáñez, licenciado en Medicina Tradicional China. Con ellos hemos desentrañado los apoyos que nos ofrecen las dietas para hacer más fácil el adelgazamiento y, cómo no, las recetas ‘cuasi-milagro’ en las que casi ninguno de ellos consiguen ponerse de acuerdo.
Adelgazar con razón
No hay que pasarse de dura (tener unos kilos de más no es una tragedia, sino algo que le ocurre a la mayoría de las personas) pero tampoco de blanda, porque el sobrepeso es una enfermedad peligrosa que causa diabetes, problemas circulatorios, hipertensión, artrosis, problemas digestivos… También es importante para nosotras, como mujeres, ser más flexibles y aceptar las variaciones de peso a lo largo de nuestro ciclo de vida. De todas formas, ser obesa es una elección (sólo el 2% de los casos de obesidad se deben a trastornos hormonales); de ti depende.
Según el doctor Mariscal, “el mejor momento para iniciar una dieta es cuando uno no se encuentra a gusto consigo mismo. Lo verdaderamente importante es que la persona con problemas de peso aprenda a comer. El control alimentario no es una carrera de velocidad, sino de resistencia”.
Ayudas alternativas
Dado que aún no han inventado ‘el milagro antigrasa’, cada especialista tiene unos apoyos para hacer más fácil el penoso trago de controlar tus bocados. Algunos pueden ayudarte:
1. Electroestimulación. Este sistema eléctrico sirve para que se movilice la grasa y poder perderla fácilmente. También te ayuda a que, al adelgazar, tus músculos no se queden fofos y las carnes blanditas. Hay muchos aparatos en el mercado (a partir de 120 E), pero lo ideal es que te lo hagas en un centro médico o de estética, ya que te colocarán bien los electrodos y sus máquinas son mucho más eficaces.
2. Caminar una hora al día con la espalda recta y metiendo la tripa, hacer 20 minutos de bicicleta o subir escaleras 20 minutos diarios.
3. Ver la composición de tus tejidos. Mediante una ecografía, el médico puede ver la cantidad de tejido muscular, graso y de líquido que tiene tu cuerpo. Esto va a servir al especialista para saber si de verdad adelgazamos (adelgazar es perder grasa –tejido adiposo–, no líquidos o músculo).
Procedimientos a debate
1. Acupuntura. Según el doctor Mariscal, “tiene otras aplicaciones más acertadas que el tratamiento de la obesidad”. Sin embargo, hay otros médicos, como la doctora Vidales, que la utilizan “para calmar la ansiedad que, para algunas personas, supone estar a dieta”.
2. Fármacos. Para el doctor Mariscal, “hay fármacos en el mercado que nos ayudan a convertir la grasa en calor y a inhibir su absorción, siempre y cuando los estemos asociando a una dieta y a una actividad física”. Desconfía de quien proponga adelgazar sin régimen.
3. Carbón vegetal. Es una pastilla que, tomada antes de una comida, impide que lo que comas en una hora te engorde. Según la doctora Vidales, “este carbón es una sustancia que absorbe toxinas, gases intestinales y lípidos, con lo que evitamos que parte de las grasas y azúcares que ingerimos en una comida la absorba nuestro organismo. Sólo se debe utilizar una vez a la semana”. Para el doctor Mariscal, sin embargo, “es una majadería y una tomadura de pelo. No se puede decir a una persona que coma lo que quiera después de tomarse unas pastillas que son una amalgama. No tiene ningún rigor científico”.




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