Los beneficios de la musicoterapia
Alivia la depresión, lucha contra los trastornos alimenticios, ayuda a enfermos de Alzheimer. Pero, sobre todo, te hace sentir mejor… ¡Tócala de nuevo, Sam!
Nuestro oído se forma a la semana de haber sido fecundado el óvulo. Es, por tanto, el primer sentido que desarrollamos… y el último que perdemos en el momento de morir. Según Don Campbell, concertista, terapeuta y fundador del Instituto de Música, Salud y Educación estadounidense, “poner música en casa, en la oficina o en la escuela, puede servir para generar un equilibrio dinámico entre el hemisferio cerebral izquierdo, más lógico, y el derecho, más intuitivo”. Es decir, que la música equilibra nuestra vida y nuestro corazón.
Pero la música no sólo sirve para mejorar nuestra calidad de vida y creatividad. Miles de expertos defienden sus propiedades curativas en el tratamiento, rehabilitación, educación y adiestramiento de adultos y niños que padecen trastornos físicos, mentales y emocionales de todo tipo. Esto se consigue, fundamentalmente, porque los sonidos estimulan nuestro organismo de formas muy diversas: sobre todo, hacen más lentas y uniformes las ondas cerebrales, y se ha demostrado que cuanto más lentas son las ondas cerebrales –por ejemplo, durante la meditación y el sueño–, más relajados, satisfechos y en paz nos sentimos.
Todos los estilos musicales son utilizables en musicoterapia, ya que permiten dar salida a emociones de distinta índole. Según el doctor Tomatis, terapeuta musical americano, los sonidos de alta frecuencia –más agudos– influyen en actividades cognitivas y de memoria; los de frecuencia media estimulan el corazón, los pulmones y las emociones; y los sonidos bajos, afectan a nuestro movimiento físico. Así que, según cómo te encuentres cada día y tus necesidades, puedes pinchar un tipo de música u otro.
Incluso hay sonidos (como el del agua o el latido cardiaco, que se se llaman regresivos) capaces de evocarnos algún momento importante de nuestra vida; hasta pueden llevarnos a contactar con el momento del nacimiento. Esto lo utiliza el musicoterapeuta para abrir el corazón de una persona.
Existe un estilo llamado Nueva Era que es muy utilizado en esta técnica, ya que mejora la focalización de la atención y el bienestar. También hay músicas para meditar que influyen en la respiración, el corazón, la presión arterial…
Música ideal para…
Trabajar y concentrarse: una música neutra, como la de la Nueva Era.
Superar un mal momento: Sinfonía 8 de Dvorak, el Concierto para Violín de Beethoven, Música Acuática de Haendel.
Resolver una disputa: rock y la que sirve para un mal momento.
Tranquilizar a los niños: toda la obra de Mozart. Dormir mejor: sonidos de agua en oleaje y cascadas, los nocturnos de Chopin.




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