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Aprovecha el tiempo

Son como cacos que se apoderan de nuestros minutos en cuanto bajamos la guardia. ¿Eres incapaz de detectarlos? Ante ti, una rueda de reconocimiento con los sospechosos habituales

¿Comprarías cinco minutos de tiempo para ti? Seguramente sí. Y ésa es la premisa sobre la que se sustenta la novela de Fernando Trías de Bes, El vendedor de tiempo (Editorial Empresa Activa). El coautor del best-seller La buena suerte (Editorial Empresa activa) arremete en esta entrega contra un sistema que roba al individuo lo mejor que tiene, su tiempo, engatusándole con la oferta de un préstamo que hipoteca su vida y con la llamada paradoja del bienestar: "El estado del bienestar crea cada vez más instrumentos para comercializar las horas de ocio, de manera que el consumidor debe trabajar más para poder acceder a esos bienes hedonistas y, al tener que trabajar más, tiene menos tiempo libre para disfrutarlo". En otras palabras, "cada vez somos más ricos en cosas materiales y más pobres en tiempo", señala Trías de Bes. Si esto es evidente para todas las personas, en el caso de las mujeres aún lo es más: "Estáis obligadas a gestionar muchos más frentes que los hombres: vosotras tenéis que atender los asuntos personales, profesionales, familiares, domésticos... A lo largo de vuestra vida debéis organizar múltiples tareas de distintas áreas. Y si, además, sois madres, la cosa se dispara.

LECCIONES PARA GANAR TIEMPO
Como, hoy por hoy, todavía no se venden botecitos con minutos de libertad, lo mejor es que te encargues tú misma de organizarte para arañar ese tiempo tan preciado. Siguiendo a Trías de Bes podemos establecer cinco claves: ..
- Planifícate: el entorno te come, nunca salen las cosas como las tenías pensadas y sientes que las horas se te van sin poder reservarte ni siquiera un segundo para estar contigo misma. ¡Stop! Es el momento de que cojas tu agenda y anotes todo lo que quieres realizar en las distintas facetas de tu vida. "Poner tus objetivos por escrito es una forma de hacer consciente lo inconsciente, convertirlo en tangible. Establecerse plazos no es malo, tan sólo supone una manera de obligarte. Pero no debes ser esclava de ellos, hay que saber manejarlos con higiene y flexibilidad", afirma De Bes. .. - Aprende a elegir: tienes que ser selectiva con las tareas que vas a emprender. Es imprescindible que aprendas a distinguir entre lo importante, lo urgente y lo que te apetece hacer (que a menudo no coincide con ninguno de los dos preceptos anteriores). Trías de Bes acude a un juego de palabras para defender la necesidad de relativizar las urgencias: "Siempre surgen imprevistos que requieren tu tiempo y tu atención inmediatos, pero hay que aprender a relajarse: la realidad es que nunca pasa nada y, si pasa, tampoco sucede nada".
-No te impongas excesivas ocupaciones: "En los últimos años hemos conseguido un 7% más de tiempo libre pero, a cambio, tratamos de hacer un 20% más de tareas en ese mismo momento, lo que provoca una situación estresante", insiste De Bes. Por eso propone hacer un uso cualitativo y no cuantitativo del tiempo. Es recomendable detenerse cinco minutos a reflexionar sobre nuestros asuntos y decidir cuáles son prioritarios. "Cuando uno no actúa de acuerdo con sus valores, se resiente. Si una mujer dedica más tiempo a la familia de lo que le gustaría, no se va a sentir satisfecha. O si, por el contrario, relega a los suyos por temor a perder posición en la empresa, tampoco se va a encontrar a gusto. El 20 % de las mujeres asegura dar más importancia al trabajo, el 20% a la familia y el 60% restante desearía aunar trabajo y familia. Cada vez más las mujeres queréis tiempo para vuestras cosas, tenéis una gran valía profesional y os planteáis reducir vuestras responsabilidades laborales para asumir un mayor compromiso familiar. Para conseguirlo debes creer lo que vales y exigirlo para ganar más minutos al día. Tu tiempo es tuyo y es el tesoro más preciado", concluye el autor de El vendedor de tiempo.
- No malgastes los minutos: el tiempo es oro, ya que como sostiene el protagonista de El vendedor de tiempo, T es D (Tiempo es Dinero), por ello no debes malgastarlo inútilmente. ¿Seguro que no puedes, por ejemplo, hacer la compra por Internet?.

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