El club de los optimistas

Martina Klein, modelo y actriz: “Decide con el corazón, la cabeza te ayudará”

Pocos saben que es argentina y que llegó a España cuando era una niña. Empezó su carrera como modelo a los 16 años, pero en el camino ha aprendido muchas otras cosas: danza, interpretación, escritura, la maternidad, un divorcio...

Texto: Cuca Rodrigo

Dicen de ella que es de las pocas modelos que sonríen sobre la pasarela. Y la única que nos hace reír con sus chistes sobre rubias guapas que no saben cuánto son dos más dos… Ella misma nos desvela el secreto de ese gesto que la distingue de las demás: “Disfruto de cada instante en mi trabajo, e incorporo la sonrisa como arma de protección en momentos de debilidad. De manera inconsciente al principio, y deliberada después, siempre me ha devuelto sensaciones positivas. La sonrisa desarma y hace aliados (y aliadas)”.
Pocos saben que es argentina y que llegó a España cuando era una niña. Empezó su carrera como modelo a los 16 años, pero en el camino ha aprendido muchas otras cosas: danza, interpretación, escritura, la maternidad, un divorcio... Y, recientemente, dirección de documentales con Ocho decisiones, un inspirador corto en el que mujeres de distintas condiciones y edades nos cuentan cómo un día dieron un giro a su vida en busca de un sueño: cambiar de vida, dejarlo todo por amor, poner en marcha un proyecto. “Con esas ocho mujeres he aprendido muchísimas cosas –asegura– porque lo importante es que juntemos valor para tomar las decisiones, ya que, aunque salgan mal, si son nuestras nos sentiremos bien por haber movido ficha. No hay que olvidar que todos pasamos por momentos críticos, que no estamos solos y que siempre se puede mejorar. Y que, a veces, el corazón es sabio”.
Ella misma confiesa que este es el órgano que le ayuda a decidir, y no el cerebro; este, por sí solo, no hace que las cosas funcionen: “Si el corazón te pide a gritos que le hagas caso, hay que escucharlo. La cabeza conseguirá buscar la manera de racionalizar y ayudar”, manifiesta.
Parece una buena maestra del optimismo para su pequeño Pablo, y cuando le ve triste aplica, de manera natural, eso que los gurús del pensamiento positivo nos repiten que deberíamos aprender desde niños: “Intento explicarle que uno elige la forma con que encara la vida, y que puedes invocar la alegría tantas veces como quieras a lo largo del día”.

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