El síndrome de la mujer esponja
Test: ¿Eres una esponja emocional?
¿Cuál es tu actitud frente a las contrariedades habituales de cada día? Responde a las preguntas y sabrás si necesitas relajarte
Texto: Ana Bermejillo
1. La guardería a punto de cerrar y tu jefa te pide que te quedes un rato más para acabar...
A. Llamas a tu madre, pero no te atreves a pedirle el favor.?Recoges a tu hijo y te lo llevas a la oficina.
B. Llamas a tu vecina, que te echa un cable. Era la primera vez que le pides un favor, pero “Hoy por ti...”.
C. Le explicas a tu jefa que no puedes y asumes que entenderá tu situación. Siempre has sido una trabajadora muy responsable.
2. ¿Cuántos motivos importantes de queja tienes hoy que ya tuvieras el año pasado?
A. Mi sueldo, mi suegra, los hábitos de mi marido, las notas de mis hijos, pero ¿he resuelto algo últimamente?
B. Quizás uno o dos. No está mal...
C. Los problemas pequeños no me duran tanto. Los grandes, no puedo pedir que se solucionen volando.
3. Mientras ves el telediario o lees el periódico...
A. Tanta tragedia te abruma y cambias de canal.
B. Te sientes conmovida por la cantidad de muerte, pero la siguiente noticia sobre el festival de Cannes te devuelve el optimismo en la vida.
C. Lees sólo los titulares y no tienes tiempo de pensar.
4.¿Por qué te peleas con tu pareja habitualmente?
A. Te parece un irresponsable y un inocente; siempre cree que las cosas irán bien. Él, en cambio, te tacha de histérica y de intentar anticiparte demasiado.
B. Porque te metes demasiado en su vida familiar y en lo que hace con sus amigos y amigas.
C. Tampoco nos peleamos tanto... salvo en un par de ocasiones más en serio, pero ¿a quién no le pasa?
5. Viernes, dos de la tarde, tú...
A. Has cancelado la peluquería porque la canguro se ha puesto mala y, además, le llevas un jarabe.
B. Has anotado en tu agenda todos los recados que tienes que hacer y, como son demasiados, cancelas la mitad y te vas a dar un masaje.
C. Saboreas gozosamente el preludio del fin de semana y haces la compra para disfrutarlo a tope.
6. ¿Practicas algún tipo de deporte?
A. ¿De dónde saco una hora para dedicarla a correr?
B. Tres días por semana de spinning y clases de salsa con las amigas. El ejercicio es un deber.
C. Intento pasar al menos dos horas en el gimnasio a la semana, pero, si no puedo, lo suplo con las escaleras.
7. Sinceramente, ¿cuándo fue la última vez que reservaste una hora entera para ti?
A. ¿Para quién?
B. Hace unos días: intento que nunca pase demasiado tiempo y se me olvide la sensación.
C. A diario tengo un hueco, quizá no una hora entera, pero sí un espacio en el que nadie entra.
RESPUESTAS
Mayoría de A.
No eres una esponja, eres una aspiradora emocional. Necesitas acabar con ese succionador de contrariedades que altera tus nervios y tu optimismo. Todo te perturba: las noticias, tus constantes olvidos, los comentarios de tus compañeras de aerobic, las inquietudes adolescentes de tus hijos...
Mayoría de B.
Eres sensible y eso es bueno. No puedes permanecer impasible ante los problemas de tu entorno, pero los escuchas con madurez. No dejas que afecten a tu equilibrio interior, lo que te convierte en una consejera, amante y amiga muy preciada, porque quieres a los demás, pero no los ahogas con miles de consejos.
Mayoría de C.
¿Eres una yogui? ¿Eres una yogui? ¿Haces ejercicios de meditación? Como sea, enhorabuena: tienes un karma a prueba de bombas y una templanza que ya la querría para sí un maestro tibetano. Esta forma de ser te aporta miles de ventajas, pero cuidado: corres el peligro de parecer despegada, fría y egoísta.




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